sábado, 12 de junio de 2021

6 años de vida

Ya hace casi 6 años han pasado desde mi última intervención en el blog, y me siento como Paulina de la Mora sentada frente a su psicólogo cuando le pregunta de su vida, en mi caso sería:

"Estoy trabajando en la misma empresa desde hace 6 años, viajé a Argentina, fui a México dos veces, compré un carro, viajé por Europa, me fui a vivir con un amigo y ahora vivo solo, me diagnosticaron un mal cardiaco y tengo un medicamento de por vida, no he vuelto a tener pareja y no tengo interés por tenerla y así, cosas que pasan".

Ya tengo 41 años, la vida pasa muy rápido. En estos 6 años obviamente han pasado miles de cosas, espero poder sacar el rato para compartirlas, si es que aun hay publico por acá, la tecnología avanza y ya de por sí inicié el blog cuando ya estaban pasando de moda, ahora las historias instantáneas de Instagram y Facebook y más fuertemente los TikTok es lo que más se usa. Pero no me veo haciendo feo para llamar la atención.

Saludos

sábado, 31 de octubre de 2015

Como en un corto gay

Todo fue muy rápido, me contactó, nos pusimos de acuerdo y tomé la bicicleta hacia su apartamento.  
Vivía a 2 km de mi casa, en un residencial. Me abrió la puerta, nos saludamos, acomodé la bici en el pasillo, nos fuimos al cuarto y empezamos a besarnos. En menos de 2 minutos ya estábamos desnudos en la cama. Antonio tenía un bonito cuerpo, casi sin grasa corporal, firme y un poco marcado, de cara no estaba mal y una barba de tres días mal cortada, no tan mal como la mía. Cogimos, nos regamos de forma sincronizada, cosa en con mis ultimos novios ha sido todo un reto hacerlo; nos bañamos cada quien por su lado y nos despedimos.

Así sin más. Me sentí protagonista de un corto gay de bajo presupuesto, producido por un estudiante universitario de producción audivisual y que quiere iniciar su carrera como director cinematográfico.



El el viaje de regreso a casa, meditaba acerca de lo mecánico que fue todo, como un acto sin alma, sin entrega, sin pasión. Sí, sentimos rico, sí, sudamos, sí, llegamos al orgasmo. Pero como dice Alejandra Guzmán "...Es como no hacer nada, falta fuego en la mirada, falta dar el alma en cada beso y sentir que puedes alcanzar el cielo...". 

Me preguntaba, cómo es ahora la dinámica gay, sé que estoy desactualizado, nunca me he sentido parte del ambiente narcótico del edonismo, siento que necesito encontarle sentido a las cosas y a las relaciones, por muy banales que sean. Siempre me he sentido que no encajo en el ambiente.

Y sí, también hace rato me aparté del ambiente, desde antes del cierre de Club Oh, cuando me fui a San Ramón de Alajuela ya me había apartado un poco de las discos, con la restricción económica que le significó mi anterior empleo y el mantenimiento del auto último modelo que se me ocurrió comprar, y después la relación monógama en la que estuve por casi un año, estoy un poco desactualizado de la dinámica del ambiente gay.

O es que espero más de los encuentros casuales, o el hecho de separar sentimientos de la necesidades corporales más básicas, deja un sinsentido en el encuentro sexual, o no entiendo aún lo que significa Solo sexo, o que diablos significa eso.

Simplemente no hubo esa química que es necesaria para que la cama arda de pasión y corran ríos de sudor por las sábanas y las pieles desnudas y las paredes retumben con los gemidos de cada envestida  que llevan a los amantes a la gloria.

No, no hubo nada de eso. ¿Era necesario hablar un poco? ¿Me era necesario conocerlo al menos? Lo único que sé de él es que se llama Antonio, tiene una perra cuyo nombre no me acuerdo y que necesita popper para coger. ¿Se puede sentir pasión de esa manera, con un completo extraño? Hago memoria y sí, se puede sentir pasión de esa manera, mi experiencia me dice que sí. En fin, faltó candela.






martes, 3 de marzo de 2015

Para el que todavía no aprende



Después de meses de no prácticamente no hablarnos, Manuel, se le ocurre preguntarme en el Facebook que me pasaba, ja, que si le guardaba rencor y por qué mi cambio de actitud tan radical.

Eso fue como que abrió la caja de Pandora, me pidió que no fuera grocero en mi respuesta y no lo fui, sencillamente fui brutalmente sincero.

Mi respuesta.


Hola Manuel
Espero que estés bien, primero que todo no te guardo rencor.
Antes de que leas todo este correo, recuerda lo que te dije una vez acerca de proyectar nuestras emociones a lo que leemos. Léelo e interprétalo justo y únicamente lo que dice, hazlo con una blanca intención, que así ha sido la mía a la hora de escribirlo.
Si me alejé fue por razones propias. No por culpa tuya, mía no más.
Quizás esperé algunas cosas de vos que no eran posibles, algunas respuestas que simplemente no se dieron. Sé que me vas a preguntar cuales, así que te explico. No quiero que lo tomes como un reclamo, no lo es, solo presento mi versión de la historia, lo que pasó por mi mente, no hay segundas intenciones.
Tengo que ir muy atrás para darte una versión completa, perdona si te hago una respuesta muy larga.
Te abro mi alma.
Como te dije en algún momento, te vi por primera vez en la piscina del palacio de los deportes, cuando yo iba con mi amigo Gilberto por ahí del 2007, quedé impresionado de tu belleza, tenías un cuerpo impresionante. Solo te vi ahí una vez.
Otro día, en el mes de julio, nos presentamos en la esquina de helados Díaz en Heredia, recuerdo que andaba haciendo unas vueltas, te vi en la peluquería que aún está ahí y me dije: “Este es el chavalo de la piscina”. Ya de regreso, pasé a la heladería por un encargo esperando verte, fue donde nos presentamos, intentaste aprender mi teléfono, cosa que al llegar a casa me dije El mae no va a escribir, va a ser imposible; impresionado quedé cuando me llegaron tus mensajes. Nos estuvimos textiando por 15 días antes de concertar una cita para coger (que mae más duro de roer, me dije), después de mi sesión de nado, me fui a tu casa y cogimos riquísimo. Yo con la boca abierta, nunca pensé estar con una persona así, recuerdo incluso tu piel muy suave, como la de la gente que hace ejercicio. Ese día vi por primera vez Will and Grace y cada vez que los veo, me acuerdo de vos, después Maynor me fue a dejar a Heredia.
No hacia mucho yo había salido del closet y uno está en esa época de que se va de bruces por cualquiera que le da pelota, te soy sincero, me tenías embobado. No recuerdo si volvimos a coger en tu casa o no, en fin, sabía que el asunto era momentáneo, solo era sexo.
La siguiente vez que nos vimos fue en el sauna, me dijiste que ibas para allá y yo me fui inmediatamente. Fue cuando te convencí en irnos en Tuasa a Heredia, me pareció extraño que alguien a tu edad fuera renuente a caminar por San José, no era muy tarde, (que rara es la gente).
La ultima vez que nos vimos fue en la disco, un domingo, ibas con Maynor y Mauricio. Incluso me echaste los perros a cuya respuesta nunca te di. Fue la última vez que te vi.
Al tiempo vi a Maynor en el paseo de las locas, me extrañó que no estuvieras con él, casi voy a preguntar por vos, pero detuve mi impulso, a rato ni se acordaba de mí.
Siempre guardé de vos un bonito recuerdo, a pesar de ser una persona escultural y guapo, no fuiste pedante, ni pesado ni orgulloso, como otras personas que se creen la mamá de Tarzán, eso me llamó mucho la atención. Y aunque compartimos poco, de vos aprendí muchas cosas (estaba en mi época de búsqueda de modelos gay -hacia 3 años que había aceptado mi gaytud -homosexualidad-, y apenas me estaba ubicando-). Desde la visita tu casa a la fecha duermo desnudo, le perdí el asco al semen y el miedo a la desnudez, tu actitud hacia mí, créeme que caló. Eso hizo que te tuviera estima.
En el 2011, me preguntaba que había pasado con vos, uno que otro contacto por face (después me dijiste que no eras vos, pobre engañada!). En fin, después me pareció ver a un mae muy parecido a vos en la cárcel de Heredia, hice mis averiguaciones y efectivamente había 2 o 3 recursos de casación. Sí, era Manuel.
No sé exactamente como, creo que por el Fb, nos contactamos y empezamos a llamarnos, yo ya estaba trabajando en San Ramón para esa época. Y al final del 2012 fue cuando me animé ir a la cárcel a ver como era el asunto de las visitas. Contacté con Maynor (me habías dado el número hace tiempo) y listo, fue cuando empecé a visitarte.
¿Por qué lo hice? Quizás por la estima que te tenía. ¿Por qué todas las semanas? Creo que porque había poca gente que te visitaba, no sé por qué. Te dije desde el inicio que si no querías que lo hiciera, que me lo dijeras, le pedí a Maynor que me avisara si alguien ocupaba mi espacio y que no fuera yo un impedimento.
Seamos sinceros, no éramos tan amigos para que yo estuviera yendo semana tras semana, pero creo que también yo tenía mi cuota de felicidad al sentir que hacia algo importante por alguien, creo que te lo dije, cargaba mis pilas ahí.
Todo cambió cuando saliste y aclaro que no es que no esté feliz que tu libertad, yo sabía que las cosas iban a cambiar, mientras te visitara no tenías otra opción, me tenías que ver la cara, al menos claro, que me dijera que dejara de visitarte, afuera te ibas a manejar a tu gusto. Créeme que me alegro de tu libertad.
Lo que esperé de vos fue, al menos, un rato para tomarnos un café, ya a solas, para poder hablar con vos con tranquilidad, de qué? No sé, de lo que se nos ocurriera, soy de salir con mis amigos a solas para dedicar toda mi atención a ellos de forma individual. Sé que tenías muchos amigos a quien saludar, reconectar y demás.
Me negaste la salida a comer sushi, simplemente me dijiste “era hoy” y para la hora que ya era, resultaba imposible, no mostraste interés para reprogramar la salida. No le interesa, o simplemente no quiere, me dije, quizá aún no está acostumbrándose a las normas sociales implícitas, te excusé, o quizás estaba preocupado por el dinero; ¡pero si yo lo iba a invitar!, era esa la intención, quizás pensó que el asunto era muy comprometedor. ¡Que sé yo!, tantas cosas que le pueden pasar a la gente por la cabeza. Esto me dolió mucho, no lo sabes, obviamente, pero mientras trabajaba en Cartago el dinero no me alcanzaba, apenas salía y no soy de estar invitando a comer a todo el mundo, pero con vos realmente quería hacerlo.
Después, prácticamente tenía que rogarte para poderte ver. Por dos meses pasé encerrado cada fin de semana para estar disponible para cuando llamaras. ¡Qué iluso!, me dije después, vos acá esperándolo y él en su mundo. La cosa es moverse, acá la situación no va cambiar. Creo que, para esa época, empecé a salir con Diego.
Por ese entonces fue cuando te hice “la promesa” que después quise discutir con vos y que para mi percepción no quisiste hacerlo, simplemente huiste. Ya acá fui abriendo los ojos, me dije: ¿éste que se cree?, ¡que sin un compromiso de por medio me pide que mantenga una aventura con él y me impide formar una relación sincera y honesta con alguien que me puede realmente amar!! ¡Está roncando!, ¡Pobrecita!, ¡Pobrecita!.
Después de esto, creo que vino lo del rosario en la casa tu mamá, mi reencuentro con Javier y la ultima vez que te vi. Hace exactamente un año y 3 días. Me entero, por el lenguaje corporal de tu pareja, que tenías pareja, bien por vos, ¡pero vale! al menos me lo hubieras comentado, te hubiera felicitado.
Desde ese entonces, no ha habido el más mínimo interés de tu parte por vernos, puedo comprender que una relación de pareja conlleva una buena inversión de tiempo y dedicación. De mi parte, yo ya había rogádote mucho para podernos ver. Hice un ejercicio, dejé que me buscarás y ver en realidad el interés de tu parte por vernos. Después de algún tiempo, sumé y resté y saqué mis conclusiones.
Te devolví tus cosas, mandé a recoger las mías y dejé las cosas en paz. Como te dije, no suelo tener cosas de mis amigos en mi poder, podes venir a revisar mi cuarto que acá no hay nada que no sea mío. Pasé como 3 años incomodo por unos DVD que pensé que eran de mi amigo Jonathan y cada vez que los veía me cruzaba la cabeza el pensamiento de “Los tengo que devolver, los tengo que devolver..” y cuando al fin me contacté con Jonathan me dice: “Pero Esteban, son tuyos, yo te los regalé!!”.
Te saqué del Fb simplemente porque me dolía verte por ahí y sentirme como usado, como que di tanto y ni lo mínimo recibí de vuelta, ni una tarde, ni una salida, ningún interés. Y no es que espera algo de vos, simplemente era una amistad, algo recíproco. Incluso el conversar con vos era un poco frustraste, yo me abría y te contaba de todo de mi vida y cuando era tu turno, cerrado como una ostra -¿Qué te voy a contar? lo mío es lo mismo, solo mis lamentos- Pero para que diablos están los amigos si no para escuchar los lamentos. Si no pregúntale a Andrés que hay veces que son horas llorándome por teléfono por el idiota que lo dejó.
Ya he vivido este tipo de relación de amistad, y es realmente es frustraste, por ejemplo, con mi padrino, me abría con él y él cerrado como almeja, eso crea en uno una sensación de: -puta, no fue suficiente? Aún no confía en mí?- y te abres más y nada y más y nada, eso te genera un sentimiento de frustración terrible, te seguís entregando como una puta por nada, al final te das cuenta que es una relación unidireccional y va a ser así siempre. Con vos yo lo detecté y lo paré desde el inicio. Eras mi amigo pero yo no de vos.
Hace como dos semanas que me di cuenta que te tenía bloqueado. Y con este tiempo de silencio que he tenido con vos, he podido perdonar, sanar, evitar el rencor y el resentimiento y me dije: ya no me duele, ya estoy bien, le puedo desbloquear. Mi miedo era también causarte daño (yo me conozco y creo que vos también sabes como es mi carácter), mejor corto acá un rato.
Con esto no quiero que sientas ningún compromiso conmigo, si te he abierto el alma es por que me lo pediste y creo que lo he hecho sin rencor ni mala intención, de manera objetiva y después de mucho tiempo de meditación (antes de tu mensaje, como crees que sané). No te puedo tratar como al resto, porque sé, que en el correr de los acontecimientos, no estabas, y entiéndase bien, en tu completo equilibrio integral. Has vivido muchas cosas que ni me imagino, cada encuentro con la gente es un trepón de emociones con un descenso casi instantáneo al final del día o menos, y quizás fui yo quien esperó mucho de vos, no por que no lo puedas dar por que me has demostrado que si, si no por que no era el momento ideal.
Esta es mi versión de la historia, quizás creé un mundo de fantasía e ilusión sin tomar en cuenta tu realidad, como te dije al inicio, esperé respuestas que no se podían dar y al final estalló esta burbuja y caí en la realidad, posiblemente te herí en el proceso, te pido perdón por ello.
Como te dije, me encuentro en paz con respecto a vos, he cerrado el ciclo y pasado la pagina, espero que esta respuesta te aclare muchas cosas.
Cuídate mucho. 

Antonio. 


No me respondió nada, creo que lo maté. Pero bien dice el dicho "Nunca es bueno levantar a los muertos"

Saludos 

Kadejos

Pd. Antonio será mi seudónimo de vez en cuando.

miércoles, 25 de febrero de 2015

La Historia de Francisco. Parte I. San José



Ya hacía rato que quería escribir de él, pero no sabía como. Y ahora que todo ha terminado, no tengo reparo en hacerlo. No significa que esta sea una historia un desahogo o una sacada de trapos sucios por un trágico y brutal despecho, al contrario, es una linda historia de amor, casi como la de un cuento de hadas de estas de Disney o en este caso, una linda historia de amor entre los príncipes de Disney, solo que ésta llegó a su final, o al menos eso creo. Quien sabe, al rato estas historias sirvan de inspiración para alguna película de cine independiente dirigida por Pedro Amodovar o Benicio del Toro (¿qué? Soñar es barato). Como siempre, cambiaré nombres a los personajes (google es muy poderoso en la asociación de palabras) e incluso me asignaré uno para darle un poco de personalidad a la historia, seré Antonio.

Corría el año de 2008, en esa época combinaba mi labor de laboratorio en la UCR con unas clases en un colegio privado, al este de la capital. En un día de tantos, entre los meses de mayo y junio, había tomado el autobús para San José, estaba sentado solo, junto a la ventana y a 3 puestos del chofer. Como es normal, el autobús hizo parada en el Mall San Pedro y se subió entre algunos otros, un hombre de mediana edad, estatura media, moreno, ojos achinados, linda sonrisa, hermosos brazos y cabello rubio evidentemente teñido (¡que loca! me dije). Me miró cuando pasó a la par mía y en ese momento me pensé "Este mae va a venir a sentarse a la par mía en 5, 4, 3, 2, 1....." y nada. Me dije "¡Ah, qué bien!" y los 3 segundos más, llegó y se sentó ("Del terror, no lo puedo creer"). 

No tardó en hacerme conversación:
-Hola, disculpa, usted sabe hacia donde se dirige este bus?
(¿quién toma un bus y ni siquiera sabe hacia donde se dirige!!?)
-Hacia San José, al final del bulevar de la Avenida Central.- le contesté.

Ese cruce de palabras fue suficiente para que entabláramos una conversación, nos presentamos y como fue una charla amena y no pesada ni estúpida como solían hacerlas algunos, bajé la guardia. Llegamos a la parada final y me disponía a continuar mi camino, al parecer, Francisco tenia cierta ruta similar a la mía, continuamos hasta la Plaza de la Cultura y justo ahí me invitó a un café, acepté la invitación y bueno, al parecer tenia un gusto refinado, pues llevó a la cafetería del Teatro Nacional (pero que fufú este guey, fijo es para impresionar). Hablamos de todo un poco, Francisco era un consultor de liderazgo y otras  mierdas asociadas, daba consultorías a compañías vía telefónica (nunca supe para qué diablos lo llamaban y a preguntarle qué, si no trabajaba en esas empresas. Sí, la gente es rara) vivía en Boston y estaba de visita en Costa Rica dando una serie de consultorías al Patronato Nacional de la Infancia. Hablamos de nuestra afición a la lectura y una cosa llevó a la otra y terminamos en la Librería Internacional buscando un libro llamado Siddharta el cual me regaló y aún conservo. Intercambiamos teléfonos y nos despedimos.

Nos seguimos viendo durante su estadía en Costa Rica. Aparte de su casa en Boston, alquilaba un apartamento en Rohmoser, un barrio exclusivo de la capital josefina y tenía otro en París, que según me dijo, cuando se aburría se iba a descansar a las orillas del Sena. Ahí fue cuando me di cuenta con quien me estaba relacionando.

Nunca me había relacionado con gente pudiente, pues uno que viene de un pueblo de las provincias de un país tercermundista queda un poco fuera de lugar con la gente que vive en el mundo de las mil maravillas y donde todo está al alcance de un tarjetazo. Pero bueno, como dice un amigo, la belleza a uno no le va a durar toda la vida y no todo el tiempo alguien le va a regalar cosas y en los casos que se den, uno simplemente dice "gracias".

Durante su estadía nos seguimos viendo, fuimos a ver una casa en el condominio de Punta Leona, almorzamos en Villa Caletas, todo bellísimo, riquísimo, lindísimo. Fuimos a las discos y bares, cenamos en el Tin Jo, fuimos a escuchar a una soprano famosa recién llegada de Europa al Teatro Nacional (en luneta! -Antonio no se duerma y finja que te gustó y que estaba muy interesante, aplauda, aplauda como una foca!-) pasamos noches juntos. También hizo una fiesta en su apartamento con gente que apenas conocía, con pizzas compradas en Pane et Vino. El mae no escatimó en gastos. Incluso ofreció llevarme a pasear a México!! Pero ahí, justo ahí, fue cuando me entró un susto. Un mae al que le sobre la plata, se busca una inocente creatura de clase sencilla, le da de todo y de repente le ofrece llevarle a México (entre otras opciones) me dije, ese mae de fijo es un narco que busca un burro para que le meta la droga allá. Este viaje al final no se dio pero Francisco iba en serio. Me presentó a parte de su familia, aspecto muy importante que equilibró la balanza (un narco no te presenta a los tíos y sobrinos de Puntarenas

Fue y vino a Costa Rica como en dos ocasiones más en ese año, nos vimos en la primera y en la segunda solo coincidimos, esa vez salía con un chavalo (Victor) que conoció en la fiesta esta del apartamento la vez anterior. Me dije, fijo me cambió por este mae, sí, tenía mejor cuerpo y sí, el mae tenía más libertad que yo en esa época, y fijo ya se lo echó, si lo hizo conmigo ¿por qué no con él?. Ok. no hay problema. Qué cada quien siga su camino.

Sí, me sentí un poco desilusionado. Pero como dice el dicho, lo que fácil llega, fácil se va. Victor y yo estuvimos en contacto por un tiempo, no fuimos cercanos, apenas nos hablabamos, pues la parte en común, de alguna forma, era Francisco.

Un año después se me presentó la oportunidad de ir a Bogotá y justo en esas épocas se vuelve a contactar Francisco conmigo para que fuera con Victor a Boston, me dije, este mae lo que quiere es hacer un trío (lo sé, lo sé!!) o no sé que querrá. Yo no podía, una semana después de la llegada de Boston tendría que irme a Bogotá a un curso el cual estuve esperando la oportunidad por 2 años, aparte que no tenía el dinero ni visa para ir a EUA.

Hasta ahí supe de él por un tiempo, nos teníamos de contacto por Facebook, uno que otro recado, nada cercano y listo.

Pero esta es la primera parte de la historia. No quiero hacerla muy larga, las iré soltando por partes.

Saludos

Antonio (El Kadejos)









martes, 23 de diciembre de 2014

Diez Años


Hace diez años, un 30 de mayo, acepté mi homosexualidad.

Ese día, el mundo cambió para mí. Como vuelto a nacer, como quién ve el mundo de otra manera.

Diez años llevo esperando para hablar con vos una tarde, creyendo estúpidamente que te ibas a aparecer. Al inicio, ni sabía cómo iba a hablarte, después, al pasar el tiempo y viendo que un saludo era lo único que se cruzaba entre nosotros y sin esperanza de algo más, el nudo en mi garganta se fue deshaciendo, perdí la esperanza y encontré alternativas, ahora simplemente el hablar con vos, no lo deseo.

En estos diez años he aprendido más de la vida que los primeros 24. Aprendí que la gente falla, y aprendí que la gente entra y se va de tu vida, que los amigos valen oro y los que están estarán por mucho o poco tiempo. Aprendí a aprovechar cada momento con ellos.

Aprendí que uno nunca estará solo en cualquier camino que uno emprenda. Dichosamente, hay gente buena, de la que uno puede aprender mucho y ellos están dispuestos a guiarte. La vida me permitió conocer a Gustavo, ex numerario del opus dei, ex militar, abogado, ingeniero industrial, gran consejero, El Gran Maestro, le llamo. Me enseño y guió en mis primeros años de esta nueva vida.

Encontré grandes amigos, leales como ninguno, Raul, Guillermo, Javier y mantuve a algunos, de mi vida pasada, Diego, Gilberto. Sí, todos abiertamente gay.

Otros muchos como Erick, Ricardo, Misael, Amanda, Donato, Gabriela, Jose Pablo, Josué, Leonardo, Manfred, Melvin, Ronald, Tomás, Manuel por nombrar algunos, me han permitido desarrollarme personal y profesionalmente. De ellos he aprendido mucho, y les guardo gran aprecio. Aprendí a ser feliz conmigo mismo, a sentirme orgulloso de lo que soy, a no temerle a la gente, a salir a la calle, a manifestarme, a no temerle a salir en televisión o en el periódico en medio de una marcha de orgullo gay. He recibido muchas muestras de cariño por parte de muchos otros.

Convivir en medio de la comunidad LTGB me ha enseñado a no juzgar a la gente, cada quien tienen sus historias y situaciones donde uno solamente puede y debe aceptar, comprender y promover. Si uno puede ayuda, si no, simplemente acompaña.

Por eso no te juzgo. Desde mi perspectiva veo tu persona y tu situación. No te miento y te soy sincero, cargo un gran resentimiento para con vos. Siento que me fallaste como padrino y como amigo. 

Sé que te pudieran haber llegado comentarios de mi salida del closet, esperé que llegaras a ayudarme cuando mi mundo era un caos, por dicha esperé sentado. Que no lo supiste a tiempo, no sé, nunca te lo pregunté. Que debí haberte buscado de manera más activa, quizás, pero siempre había tenido el concepto que los amigos llegan y no se buscan, o al menos eso hago yo. O quizás lo que había no era amistad, como yo pensaba, tampoco lo sé, nunca lo pregunté, después lo deduje. 

También me he preguntado por qué nunca te volviste a acercar más allá de un saludo de compromiso por el cumpleaños, un saludos en la calle y a la carrera. ¿Mi negativa para verte? ¿tu respeto a ésta mi decisión? no lo sé. ¿Las apariencias quizás, de verse con alguien abiertamente gay en San Joaquín? tampoco lo sé.

Después simplemente te ignoré. Preferí no saber de vos como preferí no saber de nadie de mis antiguos amigos en San Joaquín. En mi casa está prohibido hablar de vos y de ellos, así lo pedí, por mi salud mental, mi salud hepática, para evitar vomitar y perder la paz.

Pero llega estas fechas de fin de año, como quien espera lo no deseado, tu regalo aparece, el que no correspondo y llega año con año y me recuerda tu existencia y tu ausencia. Algunos de ellos me han servido, otros han terminado en la caridad y otros ni siquiera los he abierto. ¿Por qué no comprende que no lo deseo? (Quizás por que no le has dicho, quizás no comprende que al no corresponderlo es porque no lo deseo, me respondo a mí mismo). O quizás lo sabe pero insiste para que algún día provoque una reacción en mí. Si esta última era tu intensión, felicidades, lo has conseguido, esta es mi reacción.

No voy a hacer malagradecido. Te agradezco el gesto pero preferiría que no lo hicieras, pues es como regalar a quien ya no conoces. Aprovecha mejor el dinero, cómprale un café a una persona sin hogar, regálale una bolsa de arroz a alguien y acuérdate de mí cuando lo hagas. Prefiero ese regalo a que me envíes cosas, porque ni siquiera te dignas a aparecer por acá.

Algunos de mis amigos me preguntarán por qué gasto mi tiempo en esto. Porque no es por vos que lo hago, es por mí, porque justo ahora estoy cerrando mucho círculos y ya correspondía cerrar este, que hace tanto tiempo me duele. 

Diez años tardé en hablarte y espero no tener que volverlo a hacer.

El Kadejos.






domingo, 2 de noviembre de 2014

El final


Más bien le había dado muchas largas al asunto, pero el final será esta semana.

A Manuel, aunque ya no me significa nada en mi vida (como leer entre líneas que sí, aún me autoconvenzo, quizás lo que quedó fue que hirió mi ego) en realidad desde hacía ya bastante tiempo, le tenía un poco de compasión, su situación no era fácil. Y aunque no se comunicó gran cosa desde febrero de este año, cosa que no me extrañó, tampoco lo busqué, las razones, después las conocerán. 

Solo le busqué para recuperar algunas cosas mías y después de esto el final es definitivo, cosas como un bolso muy chiva y uno de mis favoritos, que me regalaron y el cual se lo había prestado por un tiempo y unos parlantes para un iPhone que son de mi hermano y aunque no los necesitamos lo pedí solo para cerrar círculos.

Como buen científico que soy, terminé mi experimento social, nunca me buscó ni para actualizarnos, obvio como amigos, eso dice mucho y según pude leer entre líneas, no es de fiar. No me sorprendió.

Ahora recojo los tiliches faltantes y continuo mi marcha por mi vida que ha girado de manera muy positiva.

Cierro finalmente este circulo, etapa de la que aprendí mucho y de la que no quiero replicar en mi vida. Aprendí todo lo que uno no debe de hacer a sus amigos y a quienes te brindan la mano, a ser agradecido y a sacar tiempo para todos, al menos, estar pendientes. Si las personas están a tu lado es porque nos necesitamos, si te buscan es porque te quieren y si no, ni te merecen ni merecen tu tiempo. Obviamente hay cosas que hay que provocarlas y toda acción tiene su reacción (3º ley de la termodinámica) de ahí uno toma medida para actuar.

Sacado todo esto de mi ser, felizmente llegó el final.



Feliz, pues obvio. Ahora tengo una gran luz en mi vida, las puertas del mundo se han abierto para mí y el destino me ha escogido para cosas grandes, inimaginables y jamás soñadas, que estoy asumiendo con gran expectativa y esperanza. Que necesito cerrar otros círculos, sí, pero solo a nivel laboral y profesional, tengo una cadena menos, me siento más liviano y libre.

Mundo, prepárate que ahí voy dispuesto a conquistarte.

Felizmente, Kadejos


martes, 22 de abril de 2014

La decisión


La vida es interesante.

Muchas veces ella misma se encarga de atar y desatar las cosas, ella sola. Sin ayuda. A nosotros sólo nos toca vivirla, ella nos guía como si fuera un largo tobogán o una montaña rusa. Muchas veces nos toca viajar rápido y hacia abajo, otras lento y hacia arriba y de vez en cuando una que otra vuelta y uno que otro tramo agitado.

Pues bueno, ella se encargó de desatar mis lazos afectivos con Manuel. A pesar de todo lo caminado, el esfuerzo puesto en llegar a hacer algo importante en su vida a nivel sentimental fracasaron, o al menos no lograron los objetivos que yo me había propuesto, pero quizás sí resultaron para causar un impacto diferente en él.

Después de algunas sospechas de que salía con otra persona, cosa que personalmente no me molestó, confirmé los hechos el día que fui al rosario del niño en la casa de sus papás. Nunca me dijo nada, ni el día que lo molesté (en realidad fue un reclamo afectivo) el 14 de feb cuando publicó unas fotos de algunas mamada que le regalaron con motivo de la fecha, un "luego te explico" fue la respuesta. Explicación que nunca llegó pero que obtuve con mis propios ojos cuando yo llegué y me abraza de forma muy particular, me pareció muy rara. Su noviecillo, celoso por los visto (obvio, al ver que su pareja me abraza, a mí, semejante ejemplar de belleza y carisma). Cuando nos reunimos al final de la actividad pública y en un ambiente muy íntimo, su pareja deja su mano sobre el hombro de Manuel, como marcando territorio, casi casi es que se la saca y lo orina y al resto de la casa. El asunto a mí me quedó muy claro, y dignamente, con un tiempo prudencial de por medio, pedí guantes y sombrero, que me retiraba del lugar.

El hecho de que tenga a alguien que lo quiera y lo mime no me molesta. Lo que sí me molestó fue el hecho de que no me lo contara. Ví que es el tipo de persona, al menos conmigo, que mantiene una relación de amistad en un solo sentido, es decir, yo te cuento mi vida, yo te comparto mis detalles, yo te abro mi alma pero tú no me compartes nada. Harto estoy de este tipo de relaciones, que al final lo que te deja es un gran vacío en el alma, una frustración porque te deja pensando que tenés que entregarte aún más para que se te abran contigo, cosa que nunca va a pasar y se genera un círculo vicioso de chupasangre, donde te sacan a voluntad propia todo lo que puedan y no entregan nada y cuando ya no te ocupan, te desechan.

Como dice la canción "ya viví esta escena y con mucha pena, te digo no, conmigo no, dí lo que podía pero a media puerta se quedó mi corazón", siempre tuve la inquietud de que si me apartaba de él en las condiciones en las que estaba, es decir, dejar de estar a su lado en este momento duro en la vida, le podía afectar mucho, y no quería ser yo otro motivo de tristeza y desolación. Con la historia que teníamos, con lo que me había dicho, con las promesas hechas, y los sueños proyectados, tanto por él y por sus cercanos, nada de eso se cumplió. Y yo, como puta esperando cliente en un viernes santo; o sea mamita, espere sentada.

La decisión la tomó él, él fue el que se apartó, el que tomó otro camino, el que alejó. Yo a la espectativa, como el gran Perdedor simplemente me aparto y me muevo. No es la primera vez que lo hago, no es el primero que simplemente no soy el escogido. Pero vale, con todo y todo... así no se retribuyen las cosas y no es que tenga que hacerlo, pero al menos algo de cortesía es lo que se esperaba. Si no cumplió como pareja (cosa que sólo esperaba como una posibilidad) tampoco cumplió como amigo. Ahora que coma mierda.

En fín, C'est la vie.

La vida te ata y desata. Muchas veces más vale dejar a los muertos donde están y no andarlos reviviendo. 

Pero Kadejos se movió, la cadena se rompió. Ya no espero nada, ya no lo busco ni lo llamo. La vida se encargará de enseñarle lo que perdió. Sí, todo lo que perdió.

Ahora simplemente sigo mi vida, y sí soy cordial con él, pero desde lejos.

El Kadejos.


sábado, 4 de enero de 2014

Equilibrio


Se dice que para ser feliz no hay que esperar nada de nadie. Yo en lo personal no creo eso. Podrá quizás, evitarse uno algunos enojos o desilusiones, pero así de vivir amargado, mmm,  no.

No les miento. Con la salida de Manuel de la cárcel me hice ilusiones (yo y solo yo), cómo si solo yo y sus amigos cercanos de visita semanal existiéramos en su mundo. Después de una vista rápida de domingo y posterior regreso a un régimen semi institucional, es decir, solo sale los fines de semana, pensé que compartiríamos él y yo un poco más de tiempo. Pobre iluso, pasaron 2 meses hasta que lo volviera a ver, a punta de mensajes estábamos y llamadas los martes. 

Los fines de semana pasaba en casa esperando me invitara para irlo a ver, nada. Pasaba deprimido, angustiado y sinceramente desilusionado. Como si todas las muestras de cariño y tiempo que le dediqué no le hubieran impactado, como si el esfuerzo de cocinarle hubiera sido en vano y el sacrificio de levantarme temprano un sábado, después de una semana laboral, no hubiera sido la gran cosa. 

Me decía: Esto no me puede afectar y sin embargo lo hacía. Que si lo hice feliz en su momento (y creo que sí) eso debía bastarme. Uno no debe de esperar nada a cambio de lo que das con amor (en realidad al menos un Gracias espera uno). Aunque debo de confesar que después de pasar cada fin de semana durante más de medio año visitándole en la cárcel uno sinceramente espera algo más.

Llegué al punto de escribir Catarsis en un momento donde necesité un respiro, un desahogo de mi situación. Pero como en muchos casos, como dicen: lo que es de uno, ni quitándose el tiro y lo que no lo es, ni poniéndose para que le den. En el preciso momento, como si estuviera programado, como si me estuviera viendo por TV, justo cuando ya sólo me quedaba presionar Aceptar para borrar su número de mi celular y sacarlo permanentemente de mi vida, me llegan los mensajes de justificación del por qué de la lejanía, todas las razones muy bien justificadas y convincentes (al rato era lo que yo quería escuchar y me tragué todo el cuento). En fin, hubo una nueva visión de la situación. 

Con el tiempo se alcanzó el equilibrio en mi alma. Ya no espero su llamada los martes, no espero que me invite a pasar un rato con él los domingos. Si lo hace, bien, y si no, pues también. El centro de mi vida vuelvo a ser yo.

Claro, no les niego que haya un deseo sexual de ambas partes, porque así nos lo hemos expresado y actuado en ciertos casos, no les niego que me encanta que me diga Mi amor, o que me encanta que me robe un beso, de hecho, creo que estoy como enamorado de él. 

También me confieso que me alegré que cuando se presentó la situación esporádicamente y sin ser planeada (en serio) de restregarle en la cara el chico con quien salía y como decirle mira lo que te perdés. Claro eso implicó un sentimiento que no me lo esperaba, me dio un sentimiento como si lo estuviera abandonando, eso me mató, y creo que mató mi intento de relación con ese mae. Simplemente no puede con mí mismo el hecho de estar con alguien y que mi corazón estuviera con Manuel, no lo podía hacerme eso y hacérselo a ese chaval.

Incluso llegué a comprarle un ipod que yo quería y no me lo regalé a mí, si no a él (eso es amor)

Apesar del gran sentimiento que tengo, ya aprendí a no esperar nada de él, si llama bien, si no me textea, está bien, yo lo hago y él verá si contesta o no de inmediato. No me angustio si pasan las semanas y no lo veo o si van a pasear y no me invitaron. Sé muy bien lo que es que le invadan espacios vitales a uno, eso no quiero hacerlo con él.

Ya me siento en paz conmigo mismo con respecto a esta situación, y creo que eso es lo más importante, que nadie me robe la paz.

Vuelvo a un punto de equilibrio donde soy dueño de mi vida y mi alma. Continuo la búsqueda de... ¿una relación? .... en realidad ni sé si la deseo o no. 

Ahí veré que tal pinta el asunto..

Saludos

domingo, 3 de noviembre de 2013

El Basurólogo

Con una amiga, empecé a salir a comer a diferentes restaurantes de comida internacional, a "recorrer el mundo" decíamos, si íbamos a comer sushi a un restaurante japonés, pues decíamos que habíamos estado en Japón, entonces habíamos ido a comer a Argentina, España, Mongolia, Brasil, Polonia, etc.

Queríamos ir a un restaurante argentino que se llama Aquí es, en el cerca del Parque Metropolitano La Sabana, dimos vueltas y vueltas y no lo encontrábamos, cuando lo hicimos, estaba cerrado. 

Resignados, pues decidimos ir a Lubnan, un restaurante libanés que se encontraba a 7 u 8 cuadras de ahí, para eso teníamos que montarnos sobre el Paseo Colón. 

Cuando llegamos a la esquina y hacer el semáforo, nos encontramos al camión de la basura. La escena, la que todos conocemos, montañas de bolsas de basura, un camión destartalado apestoso y ruidoso, la conglomeración habitual de carros por lo lento que camina y los colectores de desechos urbanos atareados en sus labores. Como quedamos justo en la esquina y en primera fila, pues no nos quedaba otra que contemplar la escena mientras hablábamos, hasta que pongo atención a los colectores de basura, no eran viejillos gordos y feos. Eran tres jóvenes. 

Y fue en ese momento que el tiempo se detuvo, uno de ellos era rubio, musculoso, de ojos claros, sonriente, guapo, de grandes y gruesos brazos, pecho prominente y espalda ancha. Su mono le sugería un buen trasero y hermosas piernas. En ese instante, la noche se convirtió en día, se empezaron a escuchar voces de los coros celestiales. A mi amiga y a mí se nos cayó la baba y la quijada, nuestra cabeza giró hacia el lado derecho.

Era como ver una aparición de un ángel en medio de la mugre y la podredumbre, era como sentir un aroma de rosas en medio de la pestilencia. Simplemente no lo podíamos creer, que semejante hombre, macho, masculino, hermoso y fuerte estuviera haciendo ese trabajo. Nos quedamos los dos como idiotas, contemplábamos a ese semental, como estupidizados, idos, absortos, ausentes. En ese momento, nuestro universo se redujo a esa visión, cara a cara con un dios griego descendido del Olimpo.

No tengo noción de los segundos o minutos que duró esa experiencia casi religiosa, el sonido de las pitoretas de los otros automóviles nos sacó de ese trance y nos regresó a nuestro espacio tiempo. Dolorosamente teníamos que avanzar. A pesar de que los compañeros del modelo este se dieron cuenta de mi cara de playo en plena con-templazón (contemplación) y hacer mofa de ello, mi cuello casi se transforma en el de la niña de El Exorsista en un giro de 180º.

Ese instante glorioso nos sacó de órbita, llegamos al restaurante libanés y buscamos la mesa más próxima a la ventana a la espera de que pasara de nuevo ese hombre tan bello, queríamos verlo aunque fuera un instante más. Casi, casi entramos directo a la cocina a pedir la basura y esperar al camión recolector con bolsas en mano, pero vale, que era la vida real y no una comedia de Hollywood.

En otra ocasión, mientras regresábamos del Club Oh!, justo detrás del Teatro Nacional, veo un camión recolector y le grito a mi amiga: - ¡¡Silvia!! (nombre ficticio) ¡¡el camión de la basura!!!! y grita: -¡¡¡¡Ahhhhhhhhhhh!!!!!- Ahí estaba y empezamos a gritarle: -¡¡¡Ricooooo, mi amoorrr!!!, ¡¡¡¡Sabrosoo!!- A lo que él nos responde con un saludo!!.

Mi amiga, nos decía que ese muchacho tenía que ser modelo, no podía dedicarse sólo a eso y que era muy indignante llamarlo recolector de basura, para darle más categoría a este agente de recolección de desechos sólidos urbanos, le llamó El Basurólogo.

De ahí en adelante, el hermoso basurólogo se convirtió en un mito urbano, muchos dicen haberlo visto y contemplado y muchos otros se han quedado con las ganas. Cada vez que veo un camión de basura en el turno nocturno, cambio de rumbo y paso junto a él con la esperanza de de ver de nuevo a este increíble y guapo varón.

Saludos.

viernes, 2 de agosto de 2013

Catarsis

El mar tiene la capacidad de limpiarse a sí mismo. Todo lo que ha entrado en él y no es parte de sí, o no lo logra incorporar, él mismo lo termina por abandonar en la orilla o destruirlo contra las rocas de la playa. 

El alma es como el mar, tiene la capacidad sacar de sí misma todo aquello que es ajeno a ella.

Hoy mi alma ha hecho catarsis. Me pareció muy curioso la reiteración inconsciente de mi ser que proyecta en mi mundo su sentir. Cuando doy por cerrado un ciclo, cuando quiero sacar cosas feas de mi alma, limpiarme a mi mismo, termino limpiando mi dormitorio, acomodando, botando chunches, papeles, deshaciéndome de ropa.

Me pasó cuando cambié de trabajo, cuando terminé con un grupo de personas mi relación de amistad y nexos de vida. Una o varias personas más han provocado un reacomodo de mi dormitorio y hoy, hoy fue profundo. 

Desde hace una semana tengo esa necesidad, y hoy dejé salir esos sentimientos, soltar de mi alma a esa persona por la que había dado tanto, invertido tanto y no rindió fruto.

No es como otras veces donde mandás al carajo a tu pareja, fue más bien como dejar de alimentar, de chinear, de cuidar una semilla que al final no germinó. ¿Culpa de la semilla? No, culpa mía por ilusionarme de la imagen de un gran árbol cuando la semilla no estaba en condiciones de germinar.

Hice dos cosas importantes hoy, agarré mucha de mi ropa que ya no me quedaba o era muy vieja, pasada de moda,  o la había comprado muy grande (no tengo razones del por qué lo hice en su momento, -necesidad de consumo quizás-), prácticamente vacié mi armario, también tengo secándose, en el tendedero, 3 pantalones de mezclilla para mandarlos a la caridad. La catarsis. Y la segunda, fui a comprar condones y lubricante. Traducido, dejo de alimentar la ilusión por Manuel y lo saco de mi alma y me muevo en sentimiento para buscar otra persona y me abro a la posibilidad de estar con alguien más en cuerpo y alma.

Otras veces me ha costado mucho más, como con tavo o chinito. Como dicen, con el tiempo uno va agarrando práctica.

Pues ahora con más espacio en el alma y el armario, no queda más que irnos de shopping por el pueblo. Hay mucho espacio que llenar.

Saludos





domingo, 23 de junio de 2013

Estás en mi mente

Hoy me entendí una cosa, y que quede como frase célebre:

Uno hace el amor a quien tenés en tu mente y en tu alma y no a quien tenés a tu lado.

Definitivamente, ya me había pasado una vez, pensé que estaba jodido de la jupa, pero en realidad deseaba tener en mi cama a chinito y no al chapin que estaba a mi lado.

Hoy mi cuerpo vibraba, resplandecía con una energía con una intensidad como pocas veces en la vida, y mi mente te pensaba, RS, te pensaba en cada beso y en cada caricia, te pensaba en cada gota de sudor, mi alma estaba contigo.

¿Qué es el sexo si no la unión de dos almas? Mi ser te pensaba y te ansia aunque no te tenía a mi lado, eso es circunstancial, yo te hacía el amor, como espero hacértelo pronto.


viernes, 29 de marzo de 2013

Al final vas a cuidar de él...

Aún recuerdo el primer día que lo vi. Estaba en la piscina del Palacio de los Deportes, llevaba solo una sunga color celeste y blanco; pasó frente a nosotros, nos hizo un guiño. Mi amigo ya lo había visto antes y me comentó algo, no recuerdo qué, solo que no le gustaba. Pero yo había quedado impactado por su cuerpo de dios griego, cuadritos, pectorales, brazos, piernas y un buen trasero.

Tiempo después lo volví a ver en Heredia, en un salón de belleza diagonal a la heladería Díaz, yo iba para el parque central y él estaba esperando un corte de pelo, en aceras contrarias, él sale del salón para mirarme pasar, me mató esa determinación y seguridad. De regreso por ese mismo lugar, sale de nuevo, sí, mostraba interés en mí, semejante hombre, semejante escultura, no lo podía creer. Nos presentamos, hablamos un rato y me pide el número del celular ¡casualmente olvidé mi celular en casa ese día! y él no andaba el suyo (y mi número no es tan fácil de recordar como el de ahora que parece un número de linea caliente con 2 tripletas del mismo número en forma consecutiva). Me pensé que no iba a recordarlo, unas horas después tenía un SMS de él en mi celular. Me orinaba de la emoción.

Nos mensajeamos por 15 días, hasta que un día, no sé si fue martes o jueves, después de nadar, me fui a su casa y nos entregamos. No sabía que hacer, al parecer esperaba que tomara la iniciativa, pero como hacer algo con un cuerpo desnudo, escultural e increíblemente trabajado que tenía frente a mí.
Ese momento lo recuerdo bien, me quitó muchos paradigmas: el asco al semen, el pedo sobre el roll sexual de pasivo como forma de degradación masculina, el miedo a la desnudez y me abrió la mente como nadie a nivel sexual. No recuerdo haber tocado piel tal tersa y que hayan cuidado tanto de mí como en ese momento, su ternura me transtornó.

Poco tiempo después me dice: Estoy en San José, si quieres venir, ese día dejé todo lo que hacía, tomé un bus y fui a buscarlo, estuvimos juntos de nuevo. De camino a casa, mientras caminabamos por el bulevar de la avenida central, la misma voz que de habló sobre la muerte de monseñor Román Arrieta y  Juan Pablo II me dice "Al final, vas a cuidar de él."

Meses después, el único domingo que se me ocurrió ir solo a la disco La Avispa, aparece con sus amigos, ese día se me declaró, quería ser mi pareja. Nuestros encuentros solo habían sido furtivos y sexuales, no lo conocía como persona. Cenamos en McDonald's de La Sabana me dejó cerca de casa.

No volvi a saber de él por un tiempo, yo había quedado en avisarle que pensaba al repecto de ser pareja, cosa que nunca hice.

Sin planearlo, sin ponernos de acuerdo, nos topamos en el Hipermás (ahora walmart) nos fundimos en un abrazo y si no fuera por el riesgo a que nos echaran del lugar después de un escándalo, nos hubiéramos besado.

Una vez, mientras viajaba a la capital en tren, vi a una persona muy similar a él corriendo en una cancha de basket en Heredia, me quedó la incognita, esa cancha era de Adaptación Social (una cárcel).

Empecé a investigar por mi cuenta en internet, le encontré 2 recursos de casación negados (rayos!! si era él). Por 3 meses estuve pasando casi que a diario por el frente de su casa para ver si en algún momento lo veía a él o a alguien en esa casa. Por la fuerza de la actracción universal, se comunica conmigo a través de Facebook. Después de muchos intentos fallidos, logramos comunicarnos por teléfono el año pasado. Si, la desgracia había caído sobre él, lo habían acusado injustamente y condenado a carcel por un tiempo, y sí, estaba en Heredia. Pensé que estaba preparado para cuando me lo contara de boca de él, pero no lo estaba, cuando me contó su situación, me afectó de gran manera. Me derribó cuando me dijo que tenía fotos mías en su ipod, que pasaba mirándolas, que lo sostenían emocionalmente (rayos!! quien diablos soy para que me digan esas cosas!!!) Sabía que tenía que tratarlo con sumo cuidado, casi que con pinzas y guantes de seda, no sólo era él, era sus esperanzas y su corazón.

Un día fui a visitarlo, nos hablamos a través de la malla, recuerdo muy bien su expresión de sorpresa y mi sentimiento de frustración al no poder tocarlo siquiera. Con el corazón hecho un puño me despedí. Nos vimos un par de veces más, le pedí consejo sobre mis vacaciones.

Me había dicho que lo iban a trasladar, me dio el número de su amigo para que me pusiera en contacto con él. Fue hasta este año, que un sábado nos dieron la sorpresa de vernos de nuevo (él no sabía que iba yo de visita y yo no sabía que él no sabía). Fue uno de los abrazos más sentidos y ricos que he dado y recibido. Desde ese día he ido a visitarlo, desayunamos todos juntos, compartimos un poco, y en lo que pueda ayudarle ahí estoy.

¿Qué es lo que siento? Ni idea y hay veces que prefiero no ponerle etiquetas a las cosas. Aún tengo una sopa de sentimientos encontrados, aún no me cuaja el asunto y aun no sé que esperar. Dejaré que el tiempo pase, que las cosas sucedan. Prefiero ver un poco como se desarrollan las cosas antes de hacer y sentir nada. En 2 meses sale a libertar condicional. 

No sé si como pareja, no sé si como amigo, pero las palabras de esta misteriosa voz vuelven a tener sentido y a cumplirse: Al final vas a cuidar de él. ¿Será que estaremos juntos hasta el infinito y más allá? o ¿será que alguno de los dos va a encontrar pronto su final?


jueves, 27 de diciembre de 2012

El poder de uno

No sé por qué el día de mi cumpleaños número 32 (again) estaba de mal humor, quizás porque sabes que te haces más viejo cada día, todo se te empieza a caer y arrugar y la hermosa y bella juventud nos abandona con cada días más y más.

A pesar de los escasos saludos de mi familia y de algunos compas del laboratorio, seguía amargado, malhumorado. No soy de celebrar mis cumples, es más, quité la fecha del Facebook para evitarme la lista de amigos que me mandarían sus buenos deseos gracias a que dicha web se los recuerda, no porque lo tengan pendiente (los amigos ya no son como antes, se sabían estas fechas de memoria como los teléfonos de cada uno de los compas, porque no teníamos celulares donde guardarlos).

Pero bastó un simple saludo desde Europa por el WhatsApp "Hey feliz cumpleaños! No estoy allá para ir a celebrarlo Pero te mando un gran abrazo y mis mejores deseos para vos! Que la pases muy bien amigo". Unas simples palabras, sencillas y mi mundo volvió a tornarse de colores, volvió a florecer, el arco iris apareció y las mariposas revolotearon por todo lado. Y el milagro sucedió, una sonrisa se dibujó en mi rostro, mi amargura desapareció y uno de los sentimientos más hermosos nació en mi alma. Puta, hacía rato no me sentía así. Y como dirían, lo perdimos...

Le conté a mi asistente y le dije, "Téngame paciencia por lo menos hasta mediodía, que me trastornaron". Y no fue vara, estaba en otro planeta.

Cuando hablé con mi amiga de la oficina de lo sucedido, le dije: "Mae, estoy mal!", a lo que me responde: "De hecho, cuando una persona tiene ese poder sobre uno, estamos mal."

Fijo les ha pasado, hay personas específicas que con un gesto, una sonrisa, una palabra nos eleva, nos transforma el mundo, no el humor, ni el ánimo, sino el mundo entero. 

En dos platos, el mae me dejó baboso. 

No pude contenerme, al rato, después de agradecerle, le dije: "Y gracias, me alegrastes el día", ja, me alegrastes el día, si claro, Me sacastes del planetaaa!! me dejaste en órbita, en serio que volaba..

No puedo creer que esté escribiendo esto. Y aún me emociona re-leer el mensaje.

Saludos.

martes, 25 de diciembre de 2012

Mujeres engañadas...

Tenía 17 años y finalizaba su secundaria, su mundo aún de color de rosa, con los rituales propios de la edad, amiguitas inseparables de por vida, serenatas de las compañeritas, todo un horizonte de posibilidades para comerse al mundo.

En el pueblo era bien vista, de buena familia, asistía a la iglesia y al grupo de jóvenes, era buena ("¡ahhh que muchacha tan buena!", dirían las viejitas del barrio). Alegre, amable, linda, delgada, de buenas costumbres y sobreprotegida, de vez en cuando viajaba en bus. La niña vivía encerrada en una burbuja de felicidad.

Él tenía 24, finalizaba la ingeniería en el Tecnológico, pertenecía al mismo grupo de jóvenes aunque era del círculo de los dirigentes, tocaba la guitarra, desenvuelto, con buenas relaciones interpersonales que había desarrollado a traves del tiempo por el contacto continuo con muchas personas. Joven sin vicios, no llegaba tarde a casa y de buen ver. 

Ambos se encontraron y se entendieron. Iniciaron una relación, aprobada por todos. Parecían una pareja de Hollywood o de familia real. La pareja perfecta. Cumplían con todas las apariencias, pero a lo interno la cosa no iba muy bien.

Él empezó a ir a llegar tarde a sus citas con ella y solo una vez por semana, no la llamaba entre semana, cuando deberían de estarse besando, él pasaba dormido 30 min de las 2 horas en las que se veían a la semana en el sillón de su casa, nunca le tocó, no le reflejó pasión. Ella callada, asumía todo, aguantaba todo.

Él duró 3 semanas buscando el regalo de su mejor amigo para navidad, no escatimó en su costo, lo quería para él. A ella le compró lo primero que encontró, a contra tiempo y con lo que le había sobrado de dinero del primer regalo.

No se preocupó cuando le llegaron a decir que ella se entendía muy bien con un chavalo de Ecuador ("es seminarista y ahorita se va" se dijo), sólo actuó para defender su orgullo y dignidad de hombre casi prohibiendole a su novia que no volviera a ver a ese muchacho y fue por insistencia de sus amigos.

Él se fue a la playa un 13 de febrero dejándola sola en la casa, con la estúpida excusa de celebrar el día de los enamorados el 15, entre el 14 de feb y el 16, día en que celebraban 6 mes de estar juntos.

Fueron a ver a David Bisbal, al parecer él estaba más emocionado que ella por ese concierto. La usó como excusa de acompañarla y como tapadera en la fila.

Aún no se explica cómo le aguantaron tanto. Deseaba terminarla, pero su abuela estaba delicada y se aproximaba sus 18 primaveras, no podía cortar.

Por su parte, cuando él veía porno en su casa, terminaba viendo escenas gay. Algo no cuadraba, algo estaba mal. Defendió a su amigo cuando ella le dijo que habían comentarios de que tenía una relación con otro mae. Él se mantuvo fiel a la amistad a pesar de las malas lenguas.

Un 30 de mayo de 2004, mientras salían a caminar, él le confiesa a su amigo que no tenía clara su sexualidad y su amigo le confiesa que es gay. En la oscuridad de la noche, no se contuvieron las ganas y sus manos acariciaron por sus entrepiernas.

Un mes después, la relación de ella y él se terminaba con la excusa de la madurez que da la universidad con respecto a la vision del mundo ha abierto un abismo ........ . . . . . . 

Fue condescendiente, ella estaba enamorada, no podía llegar y decirle a secas "mi amor, termino contigo porque descubrí que soy gay", o sea, así la hubiera o matado o mandado a un convento. Su primer amor, su perfecto amor era gay.... de muerte súbita. Nunca la tocó, nunca le besó apasionadamente, nunca se dejó tocar por ella.

Ya el tiempo y las malas lenguas se iban a encargar de contarle a ella la verdad, en dos ocasiones la vió en su casa hablando con su madre, no cruzó con ella más que un par de saludos. En la calle, como extraños. 

Los dos amigos siguieron experimentando su nueva opción de sexualidad hasta que el tiempo y las circunstancias de vida los separó.



Aún estoy esperando un capítulo con una historia similar a esta en Decisiones de mujeres, porque tristemente este no es un caso aislado, hay mucho peores, casos donde el mae prefiere esconderse debajo de las faldas de su novia y usarla de tapadera mientras coge con su mejor amigo. Otros bajo el excusa de haber sentido el llamado de dios se esconden bajo una sotana.

Insistimos, el closet es para la ropa.

Saludos


domingo, 16 de septiembre de 2012

Introspectiva


Todos tenemos que hacerlas, y no sé porqué las hago en los lugares más extraños.

Muchas veces cuando deseo alejarme de la gente voy a sitios concurridos por gay, sitios que por definición vas a buscar un ligue, pero yo voy a hacer una introspectiva. 

Curioso, quizás un profesional en sicología me explique esta actitud y es que lo hago involuntariamente. Quizas sea porque en estos lugares mucha gente me ve y yo los ignoro, entonces quizás me resulte más facil ignorar a todos en general y centrarme en mi mismo. Muchas veces he ido al sauna a pensar en mí nada más independientemente de los maes que hayan, yo voy a estar conmigo mismo.

Hoy fui a Acrópolis, una quinta o lugar de recreo exclusivo para gay, tiene su area de piscina, salón de baile, área nudista, sauna seco, restaurante, bar y hotel.

Quería ir temprano pero no llegué hasta antes de las 2 pm, ya no había sol, por lo que subí al area nudista y aunque no había nadie, me eché en el suelo a sentir el calor del cemento y a relajarme, no me desnudé, solo andaba en mi speedo que uso para entrenar.

También fui al sauna y estuve un rato en la piscina haciendo clavados, ya es la segunda vez que voy solo y sinceramente lo he disfrutado.

Se me ofrecieron para masturbación como en 3 ocasiones, en el area nudista 2 veces 2 maes, en las duchas, 3 maes y llegaron a pedirme unos besos un maesillo, también uno de los maes sabía mi nombre por verme en la app Grindr donde tengo un perfil. De todo esto no hice nada, como el más amargado, juega de vivo o juega de pichota o arrogante. Motivo: no fui a eso. Era mi momento para mí. Y si, unos maes estaban muy ricos, pero ya estoy cansado que sólo me busquen, como dice Yuri, para que este te provoque tu fallida ansiedad. Ya estoy cansado de que me traten nada más como un pedazo de carne rico y sabroso al punto para chupar o coger, que se me queden viendo por mi increíble belleza y que me deseen como el fruto prohibido por mi extraordinario físico y que me tomen como material masturbativo en los más provocativos sueños eróticos (ah bárbaro, tanto así no, pero bueno, me pasa, y creo que a todos). Como diría la Diva de México "¡¡Eso me pasa por ser tan bello y super divino!!" y "¡¡yo no pedí nacer tan guapo!!"

Creo que ya estoy listo para establecer una relación, me dí cuenta que mi corazón no está muerto y que soy capaz de amar a una persona, me lo demostré con chinito, que soy capaz de demostrar cariño y ternura y que me nace hacer cosas muy chivas y espontáneas por alguien más, me lo demostré con el idiota de Randall (te vas a arrepentir de haberme pateado el culo, ya lo verás, desgraciado) y que sé amarme a mí mismo, que me lo demostré con el orgulloso de Daniel, que lo dejé mamando y no va a obtener nada más de mí hasta que se disculpe.

Exijo mucho? no sé, quizás. Aspiro a mucho? posiblemente. Me idealicé una relación con Pablo? posiblemente. Me toca mucho camino por recorrer y muchos paradigmas que botar. Me va a costar, lo sé, pero como todo, es práctica.


Saludos

viernes, 24 de agosto de 2012

Cara a cara con Sariel

En definitiva, como dice el dicho popular, uno a este mundo viene solo y se va solo.

Después del canopy de febrero había quedado pendiente un viaje al Pacuare para hacer rafting.

Ese día se pasó muy bien, el clima nos favoreció y no había amenaza de lluvia, lo que alejó los temores acerca del tour y sus riesgos implícitos. En 9 días él tenía que tomar un avión para ir a estudiar a Europa por lo que no le podía pasar nada, bien lo había advertido su madre y a pesar de ello y por mi insistencia nos aventuramos al río.

A pesar de que tomas todos los cuidados y podes proteger a la gente que quieres, en el momento de encuentro con la muerte estás solo, es un momento personal.

En las etapas finales del tour, una balsa nos golpea y nos hace caer al agua, yo confiaba en el salvavidas que lleva puesto, que me elevaría a la superficie. Pasaba el tiempo y eso no sucedía. Podía sentir el agua revoltosa a mi alrededor, pero no ascendía. El tiempo pasaba despacio, muy lento y no ascendía. Sabía que pronto se me iba a acabar el aire de mis pulmones. Mis pensamientos fueron: -hasta aquí me la prestaron. Yo no importa, pero que chinito esté bien-. Y esperé a la reacción involuntaria de mi cuerpo de expander los pulmones. En el límite de mi reserva de oxigeno me dije: -Intente salir, lo que tenga que pasar, pasará-. Patalié y alcancé la superficie, una bocanada de aire fue la primera reacción de mi cuerpo y abrir los ojos para estabilizarme con el temor de hundirme de nuevo. 

Me sacaron del agua y lo primero que se me vino a la mente fue: ¿Dónde está chinito? Ya ubicado y sabiendo que estaba en zona segura pude tranquilizarme.

Después le dije: -no sé que hubiera hecho si algo le pasaba con qué cara me presento ante su madre-, de hecho él no tuvo ni un rasguño, yo me golpeé un brazo y una rodilla me sangraba. 

Ya con más calma medité en los hechos, sé que tuve a la muerte al frente, si, la misma con quien había hablado años atrás, casi que le exigí no tocar a mi amigo. 

¿Cuánto podes amar a tu amigo si cuando estas de frente a la muerte pensas sólo en él, deseando su bienestar ante la impotencia de estar frente a algo que te supera y estas a merced del destino? Yo mismo me he sorprendido con esta reacción y me he puesto a pensar el impacto que la gente puede tener sobre ti o el impacto que podes tener en las personas, en lo frágiles que somos. 

Me dí cuenta que no le temía a la muerte, en ese momento solo esperaba que me diera la mano y me llevara hacia la luz que veía sobre mi cabeza, la esperaba apaciblemente, era esperar el descanso. 









miércoles, 18 de julio de 2012

Ser católico y gay a la vez?


Este es un tema super escabroso por el montón de aristas que tiene, hay mucha tela que cortar y tema de nunca acabar.

En lo que a mí respecta, he abordado este dilema de la siguiente forma.

Mis antecedentes

Nací en familia muy conservadora, católica y herediana. Es una familia grande de un patriarca muy estricto y volcado de lleno a la religión. Mi abuelo, hombre respetable en el pueblo. Ser hijo o nieto de este señor ya te hacía miembro inmediato de la alcurnia, como suele ser en los pueblos a finales del siglo XX. Era casi como ser de familia real. Por lo que los descendientes de un miembro respetable de la sociedad debía de guardar la compostura y reglas sociales, comportarse a la altura del patriarca.

A pesar del pasar del tiempo muertos ya mis abuelos, mis tias y mi madre fueron fieles a la tradición de su crianza, por lo que nos educaron de la forma más correcta posible. 

Me di cuenta de que era gay a los 14 años, pero me asustaba el hecho del qué dirán, un nieto de don  Joaquín (nombre ficticio) homosexual era el oprobio en la familia y había que guardar las apariencias, más cuando en la familia había un nieto en el seminario y una nieta monja misionera.

Me lo negué, lo negué por 10 años, en este periodo de tiempo me encerré en grupos religiosos de pastorales juveniles, movimiento de encuentros de promoción juvenil, coros religiosos y hasta el punto de hacer núcleos vocacionales. También tenía mucha influencia religiosa, mi padrino de confirma es sacerdote y tuve un guía espiritual de grueso calibre, que junto a un desfile de seminaristas y sacerdotes formadores que me ayudaban en mi discernimiento de mi vocación y formación religiosa con retiros espirituales y demás. Hasta me fui de misión en las recónditas montañas de Palmar Sur, en la zona sur de mi país en una semana santa. No lo niego, todo esto me ayudó a ser lo que soy hoy, una persona independiente, de pensamiento propio, critico, líder, un poco creativo, firme en mis convicciones, espiritual. Tampoco voy a atribuirle el hecho de negar mi homosexualidad para realizar todas esas cosas, de hecho, mi identidad sexual quedó relegada, tenía otras cosas que me distraían.

Hasta que llegó lo inevitable, enfrentarme a mi mismo y aceptar lo que soy. Dejé núcleos vocacionales por miedo a que descubrieran que era gay y me echaran de la forma más humillante posible. Por lo que preferí seguir el consejo de mi madre y terminar una carrera universitaria. Seguí negandolo un tiempo más, tuve 3 novias. 

El 31 de mayo de 2004, cuando caminaba con un amigo, le dije "No tengo clara mi orientación sexual", el hecho de decirlo con mi boca, era admitirlo, ya no había vuelta atrás. Había pasado la línea de lo no aceptable por la iglesia, rompí con mi última novia con el cuento de la madurez, y no era tan mentira, había 7 años de diferencia y un periodo de universidad, si le hubiera dicho que era gay, cae en cruz y nunca más con un hombre, más que estaba re-enamorada (pobre mujer engañada!).

Y vi que era bueno (rico y sabroso), digo, que no sabía a pecado como nos habían dicho, que salirse de lo establecido era casi como estar en el infierno en la tierra, que todo te iba a salir mal y que el mundo sería frío, oscuro y tenebroso. Vi que no iba a desatar la furia de dios partiéndome con un rayo o iba a dejar caer sobre mi un meteorito. Justo antes de este instante, llegué a confesarme cada semana, hasta le mentía al cura de la última vez de la confesión para que no me preguntara nada, o sea, estaba a una cuarta del cielo, todo por un terrible y pesado sentimiento de culpa.

Frente a mi mismo me dije: Esto no pudo seguir así, y como Hamlet me dije: ser o no ser, ese es el dilema. O soy católico o soy gay, es como el agua y el aceite. Me criaron de manera que no puedo llevar doble vida, me criaron para ser auténtico, por eso no va conmigo la hipocresía, la infidelidad ni la mentira, por eso no podía ser sacerdote, que horror!

Me dije: Lo playo no se me iba a quitar nunca, pero podía deshacerme del sentimiento de culpa que una religión cargaría sobre mí. Así que decidí dejar la religión como tal. 

Ahora vivo como un ser humano con principios y convicciones, hago las cosas por humanidad y no por que dios me mira y que me premiará o castigará por lo que hago. 

Por el ambiente religioso en que vivia significó un suicidio social, cortar con mi mejor amigo homofóbico (aún no sabe verdaderamente por qué lo dejé, no quería entrar en discusión, por lo que, al final de todo, al parecer no éramos tan amigos), cortar con él era dejar la casa club y centro de reunión de los de la argolla (que era su casa) y con ello iba la argolla, o sea nuestro grupo social donde pasaban todos los acontecimientos, éramos los importantes, el motor de muchas cosas, todo giraba a nuestro entorno.

Y a mis 24 años tuve que empezar de nuevo. Re-inventarme, hacer nuevos amigos, descubrir nuevos ambientes, solo conservé 2 amigos, ambos gay.

Ha sido un proceso duro, pero la vida no nos deja solos, un año después de mi salida del closet, apareció El Gran Maestro, que me sostuvo, me enseñó a gatear, a caminar y a sortear muchas cosas de este mundo gay, ha sido mi amigo, guía y maestro. Ha sido como mi hermano mayor. 

Ya desde este punto de mi historia, a mis 32 años, cortar con mi pasado no estuvo tan mal. Como lo que dice el dicho, "lo que no te mata te fortalece", y como que la cosa va pa' largo, al parecer. Por ahora me siento mucho mejor, más libre, más autentico, más seguro.

Como un gusano de sacristía que se convirtió en mariposa (tan divina!!) vuelo, como dice la canción, sin mirar atrás!.