Tenía 17 años y finalizaba su secundaria, su mundo aún de color de rosa, con los rituales propios de la edad, amiguitas inseparables de por vida, serenatas de las compañeritas, todo un horizonte de posibilidades para comerse al mundo.
En el pueblo era bien vista, de buena familia, asistía a la iglesia y al grupo de jóvenes, era buena ("¡ahhh que muchacha tan buena!", dirían las viejitas del barrio). Alegre, amable, linda, delgada, de buenas costumbres y sobreprotegida, de vez en cuando viajaba en bus. La niña vivía encerrada en una burbuja de felicidad.
Él tenía 24, finalizaba la ingeniería en el Tecnológico, pertenecía al mismo grupo de jóvenes aunque era del círculo de los dirigentes, tocaba la guitarra, desenvuelto, con buenas relaciones interpersonales que había desarrollado a traves del tiempo por el contacto continuo con muchas personas. Joven sin vicios, no llegaba tarde a casa y de buen ver.
Ambos se encontraron y se entendieron. Iniciaron una relación, aprobada por todos. Parecían una pareja de Hollywood o de familia real. La pareja perfecta. Cumplían con todas las apariencias, pero a lo interno la cosa no iba muy bien.
Él empezó a ir a llegar tarde a sus citas con ella y solo una vez por semana, no la llamaba entre semana, cuando deberían de estarse besando, él pasaba dormido 30 min de las 2 horas en las que se veían a la semana en el sillón de su casa, nunca le tocó, no le reflejó pasión. Ella callada, asumía todo, aguantaba todo.
Él duró 3 semanas buscando el regalo de su mejor amigo para navidad, no escatimó en su costo, lo quería para él. A ella le compró lo primero que encontró, a contra tiempo y con lo que le había sobrado de dinero del primer regalo.
No se preocupó cuando le llegaron a decir que ella se entendía muy bien con un chavalo de Ecuador ("es seminarista y ahorita se va" se dijo), sólo actuó para defender su orgullo y dignidad de hombre casi prohibiendole a su novia que no volviera a ver a ese muchacho y fue por insistencia de sus amigos.
Él se fue a la playa un 13 de febrero dejándola sola en la casa, con la estúpida excusa de celebrar el día de los enamorados el 15, entre el 14 de feb y el 16, día en que celebraban 6 mes de estar juntos.
Fueron a ver a David Bisbal, al parecer él estaba más emocionado que ella por ese concierto. La usó como excusa de acompañarla y como tapadera en la fila.
Aún no se explica cómo le aguantaron tanto. Deseaba terminarla, pero su abuela estaba delicada y se aproximaba sus 18 primaveras, no podía cortar.
Por su parte, cuando él veía porno en su casa, terminaba viendo escenas gay. Algo no cuadraba, algo estaba mal. Defendió a su amigo cuando ella le dijo que habían comentarios de que tenía una relación con otro mae. Él se mantuvo fiel a la amistad a pesar de las malas lenguas.
Un 30 de mayo de 2004, mientras salían a caminar, él le confiesa a su amigo que no tenía clara su sexualidad y su amigo le confiesa que es gay. En la oscuridad de la noche, no se contuvieron las ganas y sus manos acariciaron por sus entrepiernas.
Un mes después, la relación de ella y él se terminaba con la excusa de la madurez que da la universidad con respecto a la vision del mundo ha abierto un abismo ........ . . . . . .
Fue condescendiente, ella estaba enamorada, no podía llegar y decirle a secas "mi amor, termino contigo porque descubrí que soy gay", o sea, así la hubiera o matado o mandado a un convento. Su primer amor, su perfecto amor era gay.... de muerte súbita. Nunca la tocó, nunca le besó apasionadamente, nunca se dejó tocar por ella.
Ya el tiempo y las malas lenguas se iban a encargar de contarle a ella la verdad, en dos ocasiones la vió en su casa hablando con su madre, no cruzó con ella más que un par de saludos. En la calle, como extraños.
Los dos amigos siguieron experimentando su nueva opción de sexualidad hasta que el tiempo y las circunstancias de vida los separó.
Aún estoy esperando un capítulo con una historia similar a esta en Decisiones de mujeres, porque tristemente este no es un caso aislado, hay mucho peores, casos donde el mae prefiere esconderse debajo de las faldas de su novia y usarla de tapadera mientras coge con su mejor amigo. Otros bajo el excusa de haber sentido el llamado de dios se esconden bajo una sotana.
Insistimos, el closet es para la ropa.
Saludos