La vida es interesante.
Muchas veces ella misma se encarga de atar y desatar las cosas, ella sola. Sin ayuda. A nosotros sólo nos toca vivirla, ella nos guía como si fuera un largo tobogán o una montaña rusa. Muchas veces nos toca viajar rápido y hacia abajo, otras lento y hacia arriba y de vez en cuando una que otra vuelta y uno que otro tramo agitado.
Pues bueno, ella se encargó de desatar mis lazos afectivos con Manuel. A pesar de todo lo caminado, el esfuerzo puesto en llegar a hacer algo importante en su vida a nivel sentimental fracasaron, o al menos no lograron los objetivos que yo me había propuesto, pero quizás sí resultaron para causar un impacto diferente en él.
Después de algunas sospechas de que salía con otra persona, cosa que personalmente no me molestó, confirmé los hechos el día que fui al rosario del niño en la casa de sus papás. Nunca me dijo nada, ni el día que lo molesté (en realidad fue un reclamo afectivo) el 14 de feb cuando publicó unas fotos de algunas mamada que le regalaron con motivo de la fecha, un "luego te explico" fue la respuesta. Explicación que nunca llegó pero que obtuve con mis propios ojos cuando yo llegué y me abraza de forma muy particular, me pareció muy rara. Su noviecillo, celoso por los visto (obvio, al ver que su pareja me abraza, a mí, semejante ejemplar de belleza y carisma). Cuando nos reunimos al final de la actividad pública y en un ambiente muy íntimo, su pareja deja su mano sobre el hombro de Manuel, como marcando territorio, casi casi es que se la saca y lo orina y al resto de la casa. El asunto a mí me quedó muy claro, y dignamente, con un tiempo prudencial de por medio, pedí guantes y sombrero, que me retiraba del lugar.
El hecho de que tenga a alguien que lo quiera y lo mime no me molesta. Lo que sí me molestó fue el hecho de que no me lo contara. Ví que es el tipo de persona, al menos conmigo, que mantiene una relación de amistad en un solo sentido, es decir, yo te cuento mi vida, yo te comparto mis detalles, yo te abro mi alma pero tú no me compartes nada. Harto estoy de este tipo de relaciones, que al final lo que te deja es un gran vacío en el alma, una frustración porque te deja pensando que tenés que entregarte aún más para que se te abran contigo, cosa que nunca va a pasar y se genera un círculo vicioso de chupasangre, donde te sacan a voluntad propia todo lo que puedan y no entregan nada y cuando ya no te ocupan, te desechan.
Como dice la canción "ya viví esta escena y con mucha pena, te digo no, conmigo no, dí lo que podía pero a media puerta se quedó mi corazón", siempre tuve la inquietud de que si me apartaba de él en las condiciones en las que estaba, es decir, dejar de estar a su lado en este momento duro en la vida, le podía afectar mucho, y no quería ser yo otro motivo de tristeza y desolación. Con la historia que teníamos, con lo que me había dicho, con las promesas hechas, y los sueños proyectados, tanto por él y por sus cercanos, nada de eso se cumplió. Y yo, como puta esperando cliente en un viernes santo; o sea mamita, espere sentada.
La decisión la tomó él, él fue el que se apartó, el que tomó otro camino, el que alejó. Yo a la espectativa, como el gran Perdedor simplemente me aparto y me muevo. No es la primera vez que lo hago, no es el primero que simplemente no soy el escogido. Pero vale, con todo y todo... así no se retribuyen las cosas y no es que tenga que hacerlo, pero al menos algo de cortesía es lo que se esperaba. Si no cumplió como pareja (cosa que sólo esperaba como una posibilidad) tampoco cumplió como amigo. Ahora que coma mierda.
En fín, C'est la vie.
La vida te ata y desata. Muchas veces más vale dejar a los muertos donde están y no andarlos reviviendo.
Pero Kadejos se movió, la cadena se rompió. Ya no espero nada, ya no lo busco ni lo llamo. La vida se encargará de enseñarle lo que perdió. Sí, todo lo que perdió.
Ahora simplemente sigo mi vida, y sí soy cordial con él, pero desde lejos.
El Kadejos.
