Hace unos días, estaba en una de estas web de encuentros para personas hombres gay homosexuales (dijo la Manigüis) y me escribe un tipo (Cambio nombres y lugares para guardar identidades, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia -¡si claro!-): "Hola, soy Alex, vivo en Guadalupe, tengo 38, no sé si te molesta." Ahhh, me tocó los huevos, a lo que le respondo: "¿Qué te llames Alex, qué vivas en Guadalupe o qué tengas 38? No entiendo la costumbre de la gente en disculparse de su realidad, inevitable o no....".
¡Y es que sí me molesta!! fue como abrir la caja de Pandora (¿Cómo te va mi amor?, ¿cómo te va? en el silencio la pregunta entre tú y yo -¡¡Cómo el más perdido!!), después ese tipo y yo deliberamos un poco más y me justificaba su disculpa diciendo que en este mundo tan superficial, es común que la gente mayor sea discriminada (entiéndase gente mayor, de tercera edad, ciudadano de oro, momias, roquitos, vejetes, abuelos, en el ambiente gay, a todo aquel individuo mayor de 30 años!). Y sí, entiendo esto perfectamente, yo ya iniciando mi tercera edad -31 años- ¡ya siento la discriminación de los wilas!
Pero ¡HELLOOO!!
¡¡Esta no es la actitud que debemos tener al acercarnos a la vejez!!
Ante esta situación yo no puedo tomar una actitud derrotista y transmitir un mensaje de: Esta es mi situación, no cumplo tus expectativas, ya estoy viejo, ten compasión de mí.
¡¡NO!!
¡¡NO!!
Hay cosas inevitables en la vida, y una de esas es el crecer, el madurar; enfrentémoslo y pongámosle nombre: el envejecer.
Si, el envejecer es como un cáncer que nos carcome día con día y nos arrastra al inevitable abismo de la muerte, es lo peor que le puede suceder a un gay, cuando el ideal estereotipado es mantenerse siempre joven, esbelto y bello, pero nuestros cuerpos inútiles cada minuto se vuelven más decrépitos y desgastados, más tiesos, arrugados y secos.
Sí ¿y qué?, ¿no es el orden natural de las cosas? Lo terrible no es que suceda esto, el punto neurálgico es cómo lo asumo y lo vivo, he ahí el dilema.
Pienso que en estos tiempos es más fácil hacerlo que antes, la sociedad esta más abierta para ver a los hombres cuidarse, de hecho hay toda una tendencia del mercado con productos de belleza masculina, y no me refiero solamente a cubrirlas líneas de expresión (nunca usen la palabra "Arruga" -Es pecado mortal e imperdonable-) o las canas, me refiero a asumir nuestro camino a la madurez de una forma integral.
El hacer ejercicio desde temprano, el comer bien, el cultivar la mente y el espíritu. Esto demuestra autenticidad, autodeterminación, madurez, visión del futuro, trascendencia. Porque no me quedo con la visión reduccionista de la vida, de que el mundo me pertenece, es mío y seré lindo por siempre y para siempre y sin el menor esfuerzo. A éstos son los que se los lleva Candanga con mayor rapidez, porque viven el hoy solamente, son imprudentes, irrespetuosos, impulsivos.... ¡mirá, pero si estoy describiendo a un adolescente!!. Pues sí son los niños los que se creen los dueños del mundo y cuando se dan cuenta están a las puertas de enfrentar su mayor temor: entrar a los 30's.
¿Cuál es el click, el punto de inflexión que nos hace madurar? ¿Enfrentarnos a una enfermedad? ¿Venerea por ejemplo? ¿una ruptura amorosa? ¿salida del hogar de forma no muy grata? ¿llevar palo? ¿comer mierda?. Pues sí, una o todas las anteriores. El asunto es que tenemos que llegar a uno de nuestros tantos fondos para poder mirar arriba y empezar a crecer. Supongo que es el orden natural de las cosas, las plantas, por ejemplo, primero desarrollan bien su sistema radical para crecer, alimentarse y sostenerse mejor cuando para cuando estén adultas. Sí, hay que crecer hacia abajo antes de empezar a crecer hacia arriba.
En mi vida he conocido a dos personas, que podrían calificarse como maduras, y la madurez es en el cuerpo, pues de espíritu son aun adultos jóvenes con todas las ganas de vivir. Su carrera les ha enseñado que hay vida después de las discos, que hay mejores lugares donde estar que en el ambiente gay, que se encuentran grandes amigos cuando son personas auténticas, que es posible el amar y ser fiel a un hombre (¡aunque ud no lo crea!).
Una de estas personas fue basicamente quien me ayudó a salir del closet, me enseñó a gatear, caminar y a desenvolverme en este ambiente. No movía un dedo sin consultarselo, me enseñó el cómo se comportan los maes, las reglas del chateo y búsqueda de maes en la red, ja, así como muchos de los cuidados que hay que tener en las citas (de cualquier tipo), a ser íntegro y auténtico. Creyó en mi criterio y buen juicio y pudimos discutir una gran variedad de temas, desde historia costarricense, aspectos filosóficos y hasta compartimos deportes extremos. Cuando lo conocí, él tenia 37. Lo llamé El Gran Maestro.
La segunda persona, de 43 años, lo conocí en un bus, aunque el mae tiene plata en paleta, esta no se le llena la cabeza, y estaba de visita en CR, aunque es tico vive fuera, es consultor intenacional, y tiene mundo recorrido. Empezamos con una charla ligera y terminamos con un café en el Teatro Nacional. Esta persona me enseñó a ser humilde a pesar de lo grande que se puede llegar a ser, a no olvidad sus raíces y a ser agradecido con la vida, es un millonario filántropo, que con sus amigos ha organizado colectas para construir escuelas en Africa.
Les confieso, ambos son muy guapos, pero lo que complementan su belleza externa es su grandeza de espíritu. Lo que me cautivó de ellos es su visión de mundo, su seguridad, su identidad, su claridad en sus metas y proyecto de vida. A pesar de sus edades (tercera edad en el ambiente gay) ellos siguen siendo jóvenes interiormente y creo que mucho más jóvenes y alegres que muchos wilas amargados y resentidos con la vida que uno se encuentra a diaro en las discos y en el ambiente gay.
Hasta el sexo con estas personas un mayores es más placentero, pues se concentran en el placer de conducir al cuerpo al éxtasis como un todo, con besos y caricias, olfato y cariños, a como cuando se está con wilas que se concentran en alcanzar el orgasmo lo más pronto posible.
El miedo a crecer es injustificado, si nos concentramos en que pronto estaremos en los 40's, 50's u 70's
nos olvidamos de disfrutar cada día mientras maduramos. Tenemos que disfrutar de nuestros cuerpos mientras sea posible, hasta donde nos alcancen, si nos reservamos por dinero, por pereza o ausencia de compañía, podría ser que cuando alcancemos eso que nos hacía falta para viajar, hacer deporte, leer, escuchar, visitar, nuestros cuerpos ya no nos reponderan.
Créanlo, las personas integrales que han asumido su condición madura y la viven con alegría son puntos de referencia para los jóvenes que viven en un mundo efímero de promesas y amores fugaces. Casos e historias de amor de estos hay montones.
Me dirán, bueno este mae habla mucha paja, tiene apenas 31. Prometo enmarcar este blog y tenerlo como referencia. Mi ideal es llegar a ser una persona mayor integra, que haya recorrido mundo, vivido plenamente, haber conocido gentes y gentecillas, lugares, haber hecho y deshecho, y lo que más temor me da, haber amado y no con uno de esos amores express (de esos yala!) si no haber amado con el corazón, con ese amor que te parte el alma, "hasta que duela" como diría la Madre Teresa.
Para que, cuando me toque morir por ahí del 2040, morir, como dice la canción, con una sonrisa en los labios, de haber vivido a plenitud.
Nada te llevaras
cuando te marches
cuando se acerca el dia de tu final
vive feliz ahora mientras puedes
talvez mañana
no tengas tiempo para sentirte despertar
Siente correr la sangre por tus venas
siembra tu tierra y ponte a trabajar
deja volar libre tu pensamiento
deja el rencor para otro tiempo
hecha tu barca a navegar
Abre tus brazos fuertes a la vida
no dejes nada a la deriva
del cielo nada te caera
trata de ser feliz con lo que tienes
vive la vida intensamente
luchando lo conseguiras
Y cuando llegue al fin tu despedida
seguro es que feliz sonreiras
por haber conseguido lo que amabas
por encontrar lo que buscabas
por que viviste hasta el final

