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sábado, 31 de octubre de 2015

Como en un corto gay

Todo fue muy rápido, me contactó, nos pusimos de acuerdo y tomé la bicicleta hacia su apartamento.  
Vivía a 2 km de mi casa, en un residencial. Me abrió la puerta, nos saludamos, acomodé la bici en el pasillo, nos fuimos al cuarto y empezamos a besarnos. En menos de 2 minutos ya estábamos desnudos en la cama. Antonio tenía un bonito cuerpo, casi sin grasa corporal, firme y un poco marcado, de cara no estaba mal y una barba de tres días mal cortada, no tan mal como la mía. Cogimos, nos regamos de forma sincronizada, cosa en con mis ultimos novios ha sido todo un reto hacerlo; nos bañamos cada quien por su lado y nos despedimos.

Así sin más. Me sentí protagonista de un corto gay de bajo presupuesto, producido por un estudiante universitario de producción audivisual y que quiere iniciar su carrera como director cinematográfico.



El el viaje de regreso a casa, meditaba acerca de lo mecánico que fue todo, como un acto sin alma, sin entrega, sin pasión. Sí, sentimos rico, sí, sudamos, sí, llegamos al orgasmo. Pero como dice Alejandra Guzmán "...Es como no hacer nada, falta fuego en la mirada, falta dar el alma en cada beso y sentir que puedes alcanzar el cielo...". 

Me preguntaba, cómo es ahora la dinámica gay, sé que estoy desactualizado, nunca me he sentido parte del ambiente narcótico del edonismo, siento que necesito encontarle sentido a las cosas y a las relaciones, por muy banales que sean. Siempre me he sentido que no encajo en el ambiente.

Y sí, también hace rato me aparté del ambiente, desde antes del cierre de Club Oh, cuando me fui a San Ramón de Alajuela ya me había apartado un poco de las discos, con la restricción económica que le significó mi anterior empleo y el mantenimiento del auto último modelo que se me ocurrió comprar, y después la relación monógama en la que estuve por casi un año, estoy un poco desactualizado de la dinámica del ambiente gay.

O es que espero más de los encuentros casuales, o el hecho de separar sentimientos de la necesidades corporales más básicas, deja un sinsentido en el encuentro sexual, o no entiendo aún lo que significa Solo sexo, o que diablos significa eso.

Simplemente no hubo esa química que es necesaria para que la cama arda de pasión y corran ríos de sudor por las sábanas y las pieles desnudas y las paredes retumben con los gemidos de cada envestida  que llevan a los amantes a la gloria.

No, no hubo nada de eso. ¿Era necesario hablar un poco? ¿Me era necesario conocerlo al menos? Lo único que sé de él es que se llama Antonio, tiene una perra cuyo nombre no me acuerdo y que necesita popper para coger. ¿Se puede sentir pasión de esa manera, con un completo extraño? Hago memoria y sí, se puede sentir pasión de esa manera, mi experiencia me dice que sí. En fin, faltó candela.






domingo, 3 de noviembre de 2013

El Basurólogo

Con una amiga, empecé a salir a comer a diferentes restaurantes de comida internacional, a "recorrer el mundo" decíamos, si íbamos a comer sushi a un restaurante japonés, pues decíamos que habíamos estado en Japón, entonces habíamos ido a comer a Argentina, España, Mongolia, Brasil, Polonia, etc.

Queríamos ir a un restaurante argentino que se llama Aquí es, en el cerca del Parque Metropolitano La Sabana, dimos vueltas y vueltas y no lo encontrábamos, cuando lo hicimos, estaba cerrado. 

Resignados, pues decidimos ir a Lubnan, un restaurante libanés que se encontraba a 7 u 8 cuadras de ahí, para eso teníamos que montarnos sobre el Paseo Colón. 

Cuando llegamos a la esquina y hacer el semáforo, nos encontramos al camión de la basura. La escena, la que todos conocemos, montañas de bolsas de basura, un camión destartalado apestoso y ruidoso, la conglomeración habitual de carros por lo lento que camina y los colectores de desechos urbanos atareados en sus labores. Como quedamos justo en la esquina y en primera fila, pues no nos quedaba otra que contemplar la escena mientras hablábamos, hasta que pongo atención a los colectores de basura, no eran viejillos gordos y feos. Eran tres jóvenes. 

Y fue en ese momento que el tiempo se detuvo, uno de ellos era rubio, musculoso, de ojos claros, sonriente, guapo, de grandes y gruesos brazos, pecho prominente y espalda ancha. Su mono le sugería un buen trasero y hermosas piernas. En ese instante, la noche se convirtió en día, se empezaron a escuchar voces de los coros celestiales. A mi amiga y a mí se nos cayó la baba y la quijada, nuestra cabeza giró hacia el lado derecho.

Era como ver una aparición de un ángel en medio de la mugre y la podredumbre, era como sentir un aroma de rosas en medio de la pestilencia. Simplemente no lo podíamos creer, que semejante hombre, macho, masculino, hermoso y fuerte estuviera haciendo ese trabajo. Nos quedamos los dos como idiotas, contemplábamos a ese semental, como estupidizados, idos, absortos, ausentes. En ese momento, nuestro universo se redujo a esa visión, cara a cara con un dios griego descendido del Olimpo.

No tengo noción de los segundos o minutos que duró esa experiencia casi religiosa, el sonido de las pitoretas de los otros automóviles nos sacó de ese trance y nos regresó a nuestro espacio tiempo. Dolorosamente teníamos que avanzar. A pesar de que los compañeros del modelo este se dieron cuenta de mi cara de playo en plena con-templazón (contemplación) y hacer mofa de ello, mi cuello casi se transforma en el de la niña de El Exorsista en un giro de 180º.

Ese instante glorioso nos sacó de órbita, llegamos al restaurante libanés y buscamos la mesa más próxima a la ventana a la espera de que pasara de nuevo ese hombre tan bello, queríamos verlo aunque fuera un instante más. Casi, casi entramos directo a la cocina a pedir la basura y esperar al camión recolector con bolsas en mano, pero vale, que era la vida real y no una comedia de Hollywood.

En otra ocasión, mientras regresábamos del Club Oh!, justo detrás del Teatro Nacional, veo un camión recolector y le grito a mi amiga: - ¡¡Silvia!! (nombre ficticio) ¡¡el camión de la basura!!!! y grita: -¡¡¡¡Ahhhhhhhhhhh!!!!!- Ahí estaba y empezamos a gritarle: -¡¡¡Ricooooo, mi amoorrr!!!, ¡¡¡¡Sabrosoo!!- A lo que él nos responde con un saludo!!.

Mi amiga, nos decía que ese muchacho tenía que ser modelo, no podía dedicarse sólo a eso y que era muy indignante llamarlo recolector de basura, para darle más categoría a este agente de recolección de desechos sólidos urbanos, le llamó El Basurólogo.

De ahí en adelante, el hermoso basurólogo se convirtió en un mito urbano, muchos dicen haberlo visto y contemplado y muchos otros se han quedado con las ganas. Cada vez que veo un camión de basura en el turno nocturno, cambio de rumbo y paso junto a él con la esperanza de de ver de nuevo a este increíble y guapo varón.

Saludos.

sábado, 22 de octubre de 2011

Todo en la Vida es Actitud!!

Hace unos días, estaba en una de estas web de encuentros para personas hombres gay homosexuales (dijo la Manigüis) y me escribe un tipo (Cambio nombres y lugares para guardar identidades, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia -¡si claro!-): "Hola, soy Alex, vivo en Guadalupe, tengo 38, no sé si te molesta." Ahhh, me tocó los huevos, a lo que le respondo: "¿Qué te llames Alex, qué vivas en Guadalupe o qué tengas 38? No entiendo la costumbre de la gente en disculparse de su realidad, inevitable o no....".

¡Y es que sí me molesta!! fue como abrir la caja de Pandora (¿Cómo te va mi amor?, ¿cómo te va? en el silencio la pregunta entre tú y yo -¡¡Cómo el más perdido!!), después ese tipo y yo deliberamos un poco más y me justificaba su disculpa diciendo que en este mundo tan superficial, es común que la gente mayor sea discriminada (entiéndase gente mayor, de tercera edad, ciudadano de oro, momias, roquitos, vejetes, abuelos, en el ambiente gay, a todo aquel individuo mayor de 30 años!). Y sí, entiendo esto perfectamente, yo ya iniciando mi tercera edad -31 años- ¡ya siento la discriminación de los wilas!

Pero ¡HELLOOO!!

¡¡Esta no es la actitud que debemos tener al acercarnos a la vejez!!

Ante esta situación yo no puedo tomar una actitud derrotista y transmitir un mensaje de: Esta es mi situación, no cumplo tus expectativas,  ya estoy viejo, ten compasión de mí.

¡¡NO!! 

Hay cosas inevitables en la vida, y una de esas es el crecer, el madurar; enfrentémoslo y pongámosle nombre: el envejecer.

Si, el envejecer es como un cáncer que nos carcome día con día y nos arrastra al inevitable abismo de la muerte, es lo peor que le puede suceder a un gay, cuando el ideal estereotipado es mantenerse siempre joven, esbelto y bello, pero nuestros cuerpos inútiles cada minuto se vuelven más decrépitos y desgastados, más tiesos, arrugados y secos.

Sí ¿y qué?, ¿no es el orden natural de las cosas? Lo terrible no es que suceda esto, el punto neurálgico es cómo lo asumo y lo vivo, he ahí el dilema.

Pienso que en estos tiempos es más fácil hacerlo que antes, la sociedad esta más abierta para ver a los hombres cuidarse, de hecho hay toda una tendencia del mercado con productos de belleza masculina, y no me refiero solamente a cubrirlas líneas de expresión (nunca usen la palabra "Arruga" -Es pecado mortal e imperdonable-) o las canas, me refiero a asumir nuestro camino a la madurez de una forma integral. 

El hacer ejercicio desde temprano, el comer bien, el cultivar la mente y el espíritu. Esto demuestra autenticidad, autodeterminación, madurez, visión del futuro, trascendencia. Porque no me quedo con la visión reduccionista de la vida, de que el mundo me pertenece, es mío y seré lindo por siempre y para siempre y sin el menor esfuerzo. A éstos son los que se los lleva Candanga con mayor rapidez, porque viven el hoy solamente, son imprudentes, irrespetuosos, impulsivos.... ¡mirá, pero si estoy describiendo a un adolescente!!. Pues sí son los niños los que se creen los dueños del mundo y cuando se dan cuenta están a las puertas de enfrentar su mayor temor: entrar a los 30's.

¿Cuál es el click, el punto de inflexión que nos hace madurar? ¿Enfrentarnos a una enfermedad? ¿Venerea por ejemplo? ¿una ruptura amorosa? ¿salida del hogar de forma no muy grata? ¿llevar palo? ¿comer mierda?. Pues sí, una o todas las anteriores. El asunto es que tenemos que llegar a uno de nuestros tantos fondos para poder mirar arriba y empezar a crecer. Supongo que es el orden natural de las cosas, las plantas, por ejemplo, primero desarrollan bien su sistema radical para crecer, alimentarse   y sostenerse mejor cuando para cuando estén adultas. Sí, hay que crecer hacia abajo antes de empezar a crecer hacia arriba.

En mi vida he conocido a dos personas, que podrían calificarse como maduras, y la madurez es en el cuerpo, pues de espíritu son aun adultos jóvenes con todas las ganas de vivir. Su carrera les ha enseñado que hay vida después de las discos, que hay mejores lugares donde estar que en el ambiente gay, que se encuentran grandes amigos cuando son personas auténticas, que es posible el amar y ser fiel a un  hombre (¡aunque ud no lo crea!).

Una de estas personas fue basicamente quien me ayudó a salir del closet, me enseñó a gatear, caminar y a desenvolverme en este ambiente. No movía un dedo sin consultarselo, me enseñó el cómo se comportan los maes, las reglas del chateo y búsqueda de maes en la red, ja, así como muchos de los cuidados que hay que tener en las citas (de cualquier tipo), a ser íntegro y auténtico. Creyó en mi criterio y buen juicio y pudimos discutir una gran variedad de temas, desde historia costarricense, aspectos filosóficos y hasta compartimos deportes extremos. Cuando lo conocí, él tenia 37. Lo llamé El Gran Maestro.

La segunda persona, de 43 años, lo conocí en un bus, aunque el mae tiene plata en paleta, esta no se le llena la cabeza, y estaba de visita en CR, aunque es tico vive fuera, es consultor intenacional, y tiene mundo recorrido. Empezamos con una charla ligera y terminamos con un café en el Teatro Nacional. Esta persona me enseñó a ser humilde a pesar de lo grande que se puede llegar a ser, a no olvidad sus raíces y a ser agradecido con la vida, es un millonario filántropo, que con sus amigos ha organizado colectas para construir escuelas en Africa.

Les confieso, ambos son muy guapos, pero lo que complementan su belleza externa es su grandeza de espíritu. Lo que me cautivó de ellos es su visión de mundo, su seguridad, su identidad, su claridad en sus metas y proyecto de vida. A pesar de sus edades (tercera edad en el ambiente gay) ellos siguen siendo jóvenes interiormente y creo que mucho más jóvenes y alegres que muchos wilas amargados y resentidos con la vida que uno se encuentra a diaro en las discos y en el ambiente gay.

Hasta el sexo con estas personas un mayores es más placentero, pues se concentran en el placer de conducir al cuerpo al éxtasis como un todo, con besos y caricias, olfato y cariños, a como cuando se está con wilas que se concentran en alcanzar el orgasmo lo más pronto posible.

El miedo a crecer es injustificado, si nos concentramos en que pronto estaremos en los 40's, 50's u 70's
nos olvidamos de disfrutar cada día mientras maduramos. Tenemos que disfrutar de nuestros cuerpos mientras sea posible, hasta donde nos alcancen, si nos reservamos por dinero, por pereza o ausencia de compañía, podría ser que cuando alcancemos eso que nos hacía falta para viajar, hacer deporte, leer, escuchar, visitar, nuestros cuerpos ya no nos reponderan.

Créanlo, las personas integrales que han asumido su condición madura y la viven con alegría son puntos de referencia para los jóvenes que viven en un mundo efímero de promesas y amores fugaces. Casos e historias de amor de estos hay montones.

Me dirán, bueno este mae habla mucha paja, tiene apenas 31. Prometo enmarcar este blog y tenerlo como referencia. Mi ideal es llegar a ser una persona mayor integra, que haya recorrido mundo, vivido plenamente, haber conocido gentes y gentecillas, lugares, haber hecho y deshecho, y lo que más temor me da, haber amado y no con uno de esos amores express (de esos yala!) si no haber amado con el corazón, con ese amor que te parte el alma, "hasta que duela" como diría la Madre Teresa.

Para que, cuando me toque morir por ahí del 2040, morir, como dice la canción, con una sonrisa en los labios, de haber vivido a plenitud.


Nada te llevaras
cuando te marches
cuando se acerca el dia de tu final
vive feliz ahora mientras puedes
talvez mañana
no tengas tiempo para sentirte despertar

Siente correr la sangre por tus venas
siembra tu tierra y ponte a trabajar
deja volar libre tu pensamiento
deja el rencor para otro tiempo
hecha tu barca a navegar

Abre tus brazos fuertes a la vida
no dejes nada a la deriva
del cielo nada te caera
trata de ser feliz con lo que tienes
vive la vida intensamente
luchando lo conseguiras

Y cuando llegue al fin tu despedida
seguro es que feliz sonreiras
por haber conseguido lo que amabas
por encontrar lo que buscabas
por que viviste hasta el final