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viernes, 29 de marzo de 2013

Al final vas a cuidar de él...

Aún recuerdo el primer día que lo vi. Estaba en la piscina del Palacio de los Deportes, llevaba solo una sunga color celeste y blanco; pasó frente a nosotros, nos hizo un guiño. Mi amigo ya lo había visto antes y me comentó algo, no recuerdo qué, solo que no le gustaba. Pero yo había quedado impactado por su cuerpo de dios griego, cuadritos, pectorales, brazos, piernas y un buen trasero.

Tiempo después lo volví a ver en Heredia, en un salón de belleza diagonal a la heladería Díaz, yo iba para el parque central y él estaba esperando un corte de pelo, en aceras contrarias, él sale del salón para mirarme pasar, me mató esa determinación y seguridad. De regreso por ese mismo lugar, sale de nuevo, sí, mostraba interés en mí, semejante hombre, semejante escultura, no lo podía creer. Nos presentamos, hablamos un rato y me pide el número del celular ¡casualmente olvidé mi celular en casa ese día! y él no andaba el suyo (y mi número no es tan fácil de recordar como el de ahora que parece un número de linea caliente con 2 tripletas del mismo número en forma consecutiva). Me pensé que no iba a recordarlo, unas horas después tenía un SMS de él en mi celular. Me orinaba de la emoción.

Nos mensajeamos por 15 días, hasta que un día, no sé si fue martes o jueves, después de nadar, me fui a su casa y nos entregamos. No sabía que hacer, al parecer esperaba que tomara la iniciativa, pero como hacer algo con un cuerpo desnudo, escultural e increíblemente trabajado que tenía frente a mí.
Ese momento lo recuerdo bien, me quitó muchos paradigmas: el asco al semen, el pedo sobre el roll sexual de pasivo como forma de degradación masculina, el miedo a la desnudez y me abrió la mente como nadie a nivel sexual. No recuerdo haber tocado piel tal tersa y que hayan cuidado tanto de mí como en ese momento, su ternura me transtornó.

Poco tiempo después me dice: Estoy en San José, si quieres venir, ese día dejé todo lo que hacía, tomé un bus y fui a buscarlo, estuvimos juntos de nuevo. De camino a casa, mientras caminabamos por el bulevar de la avenida central, la misma voz que de habló sobre la muerte de monseñor Román Arrieta y  Juan Pablo II me dice "Al final, vas a cuidar de él."

Meses después, el único domingo que se me ocurrió ir solo a la disco La Avispa, aparece con sus amigos, ese día se me declaró, quería ser mi pareja. Nuestros encuentros solo habían sido furtivos y sexuales, no lo conocía como persona. Cenamos en McDonald's de La Sabana me dejó cerca de casa.

No volvi a saber de él por un tiempo, yo había quedado en avisarle que pensaba al repecto de ser pareja, cosa que nunca hice.

Sin planearlo, sin ponernos de acuerdo, nos topamos en el Hipermás (ahora walmart) nos fundimos en un abrazo y si no fuera por el riesgo a que nos echaran del lugar después de un escándalo, nos hubiéramos besado.

Una vez, mientras viajaba a la capital en tren, vi a una persona muy similar a él corriendo en una cancha de basket en Heredia, me quedó la incognita, esa cancha era de Adaptación Social (una cárcel).

Empecé a investigar por mi cuenta en internet, le encontré 2 recursos de casación negados (rayos!! si era él). Por 3 meses estuve pasando casi que a diario por el frente de su casa para ver si en algún momento lo veía a él o a alguien en esa casa. Por la fuerza de la actracción universal, se comunica conmigo a través de Facebook. Después de muchos intentos fallidos, logramos comunicarnos por teléfono el año pasado. Si, la desgracia había caído sobre él, lo habían acusado injustamente y condenado a carcel por un tiempo, y sí, estaba en Heredia. Pensé que estaba preparado para cuando me lo contara de boca de él, pero no lo estaba, cuando me contó su situación, me afectó de gran manera. Me derribó cuando me dijo que tenía fotos mías en su ipod, que pasaba mirándolas, que lo sostenían emocionalmente (rayos!! quien diablos soy para que me digan esas cosas!!!) Sabía que tenía que tratarlo con sumo cuidado, casi que con pinzas y guantes de seda, no sólo era él, era sus esperanzas y su corazón.

Un día fui a visitarlo, nos hablamos a través de la malla, recuerdo muy bien su expresión de sorpresa y mi sentimiento de frustración al no poder tocarlo siquiera. Con el corazón hecho un puño me despedí. Nos vimos un par de veces más, le pedí consejo sobre mis vacaciones.

Me había dicho que lo iban a trasladar, me dio el número de su amigo para que me pusiera en contacto con él. Fue hasta este año, que un sábado nos dieron la sorpresa de vernos de nuevo (él no sabía que iba yo de visita y yo no sabía que él no sabía). Fue uno de los abrazos más sentidos y ricos que he dado y recibido. Desde ese día he ido a visitarlo, desayunamos todos juntos, compartimos un poco, y en lo que pueda ayudarle ahí estoy.

¿Qué es lo que siento? Ni idea y hay veces que prefiero no ponerle etiquetas a las cosas. Aún tengo una sopa de sentimientos encontrados, aún no me cuaja el asunto y aun no sé que esperar. Dejaré que el tiempo pase, que las cosas sucedan. Prefiero ver un poco como se desarrollan las cosas antes de hacer y sentir nada. En 2 meses sale a libertar condicional. 

No sé si como pareja, no sé si como amigo, pero las palabras de esta misteriosa voz vuelven a tener sentido y a cumplirse: Al final vas a cuidar de él. ¿Será que estaremos juntos hasta el infinito y más allá? o ¿será que alguno de los dos va a encontrar pronto su final?


domingo, 16 de septiembre de 2012

Introspectiva


Todos tenemos que hacerlas, y no sé porqué las hago en los lugares más extraños.

Muchas veces cuando deseo alejarme de la gente voy a sitios concurridos por gay, sitios que por definición vas a buscar un ligue, pero yo voy a hacer una introspectiva. 

Curioso, quizás un profesional en sicología me explique esta actitud y es que lo hago involuntariamente. Quizas sea porque en estos lugares mucha gente me ve y yo los ignoro, entonces quizás me resulte más facil ignorar a todos en general y centrarme en mi mismo. Muchas veces he ido al sauna a pensar en mí nada más independientemente de los maes que hayan, yo voy a estar conmigo mismo.

Hoy fui a Acrópolis, una quinta o lugar de recreo exclusivo para gay, tiene su area de piscina, salón de baile, área nudista, sauna seco, restaurante, bar y hotel.

Quería ir temprano pero no llegué hasta antes de las 2 pm, ya no había sol, por lo que subí al area nudista y aunque no había nadie, me eché en el suelo a sentir el calor del cemento y a relajarme, no me desnudé, solo andaba en mi speedo que uso para entrenar.

También fui al sauna y estuve un rato en la piscina haciendo clavados, ya es la segunda vez que voy solo y sinceramente lo he disfrutado.

Se me ofrecieron para masturbación como en 3 ocasiones, en el area nudista 2 veces 2 maes, en las duchas, 3 maes y llegaron a pedirme unos besos un maesillo, también uno de los maes sabía mi nombre por verme en la app Grindr donde tengo un perfil. De todo esto no hice nada, como el más amargado, juega de vivo o juega de pichota o arrogante. Motivo: no fui a eso. Era mi momento para mí. Y si, unos maes estaban muy ricos, pero ya estoy cansado que sólo me busquen, como dice Yuri, para que este te provoque tu fallida ansiedad. Ya estoy cansado de que me traten nada más como un pedazo de carne rico y sabroso al punto para chupar o coger, que se me queden viendo por mi increíble belleza y que me deseen como el fruto prohibido por mi extraordinario físico y que me tomen como material masturbativo en los más provocativos sueños eróticos (ah bárbaro, tanto así no, pero bueno, me pasa, y creo que a todos). Como diría la Diva de México "¡¡Eso me pasa por ser tan bello y super divino!!" y "¡¡yo no pedí nacer tan guapo!!"

Creo que ya estoy listo para establecer una relación, me dí cuenta que mi corazón no está muerto y que soy capaz de amar a una persona, me lo demostré con chinito, que soy capaz de demostrar cariño y ternura y que me nace hacer cosas muy chivas y espontáneas por alguien más, me lo demostré con el idiota de Randall (te vas a arrepentir de haberme pateado el culo, ya lo verás, desgraciado) y que sé amarme a mí mismo, que me lo demostré con el orgulloso de Daniel, que lo dejé mamando y no va a obtener nada más de mí hasta que se disculpe.

Exijo mucho? no sé, quizás. Aspiro a mucho? posiblemente. Me idealicé una relación con Pablo? posiblemente. Me toca mucho camino por recorrer y muchos paradigmas que botar. Me va a costar, lo sé, pero como todo, es práctica.


Saludos

martes, 2 de agosto de 2011

¿Cuánto puede hacer una mirada?


Es increíble todo lo que puede hacer o decir una mirada..

Desde la caricia más sublime hasta el insulto más fuerte jamás pronunciado, un reproche, una complicidad, pasión o piedad, una solicitud de ayuda y un agradecimiento.

Seducir con la mirada es casi un arte. Yo en lo personal soy un babiecas en este sentido, pero puedo jugar un poco con ellas, generalmente me siento un poco incomodo cuando siento que me están observando, porque no sé que intención tendrán, si solo es mirar por mirar o si están interesados en conocerme. Generalmente las evito.

De historias creo que cada quien tiene un buen puño, de las mías, unas en particular que me hacen mucha gracia.

En mis años que asistía a la UCR y trabajaba en San Pedro, iba todos los días por el mismo trayecto, a la misma hora. Tanta era la rutina que ya uno sabía que, si se encontraba a tal persona o a la otra en tales lugares, uno iba o tarde o a tiempo, parecía que era la misma escena de la vida repitiéndose una y otra vez. Esto tenía sus ventajas, si había alguien guapo, uno lo podía ver todos los días.

Y ese fue el caso, había un chavalo que estaba guapillo y yo lo miraba directamente a los ojos, él me miraba y yo no le quitaba la vista hasta que el cuello me lo impedía, y eso era de todos los día a las 7:20 am entre las cuadras de la esquina de Q´Café y el hotel Balmoral, tanto fue así que el mae se empezó a incomodar, jaaaa y cuando vi el poder que me estaba dando, lo seguí molestando de esa manera, el mae cuando me veía a lo lejos miraba para los ventanales, evitaba mi mirada y yo lo seguía acosando. Era su tormento todas las mañanas, día tras día, hasta que un día lo dejé de ver. Me pregunté si había cambiado de horario o de trabajo hasta que en una ocasión lo veo cruzar la avenida central viniendo unos 100 m más al sur!. o sea, el mae se sintió tan incomodo que cambió su ruta de trabajo al punto de caminar 200 m más con tal de evitarme!!.

Ahí me dio lástima el pobre muchacho, y dejé de hacerlo y para mostrarselo, cada vez que lo seguí viendo era yo quien miraba para otro lado o para el suelo.

También es cierto que nos encanta que nos miren, creo que es cuando dejan de hacerlo cuando nos preocupamos, o si nos miran raro, si estaré despeinado, manchado o tendré algo en la cara, o peor aún, si algo no me combina!!! (o sea, ahí no hay nada que hacer y te aguantas hasta que llegas a quitártelo y quemarlo en la casa, al menos que tengas dinero y te compres algo en el camino).

A mí en lo personal me encanta joder con la No mirada, por ejemplo, hay chavalas que cierto, son bonitas y se visten de tal manera que cuando pasan quiebran cuellos, ellas saben esto y les encanta, viven de ello y para ello, son su alimento espiritual. Saben que todos, absolutamente todos las van a mirar. Y cuando no lo hacen se sienten mal, se preocupan, y es ahí donde yo entro. Generalmente cuando pasan junto a mí ni las alzo a ver, las trato como una maceta, un árbol o un adorno ambiental, ni las determino, y si estamos solos por un trayecto, es mortal para ellas, porque ellas esperan que las miren y si no lo logran, si son tratadas como cualquiera es un duro golpe al autoestima.

Igual pasa con los maes que saben que otros maes los van a mirar por su cuerpo, ignorarlos es golpearlos tan fuerte como un verdadero golpe en el estomago.

Cuando iba al Palacio de los Deportes a nadar, muchas veces llegaba Pablo, un mae con un cuerpo envidiable, bien trabajado, musculoso. Este mae siempre usaba un traje rojo con borde blanco y según él iba a tomar el sol. Como su voluminoso cuerpo no podía pasar desapercibido, también se ponía de pie cada 10 min, como para llamar la atención. Y trabajar y manipular a este tipo de personas es super fácil.

Mi propósito: volver loco a este mae.. Woojojo.. pues bien, paso a su lado, me sento como a 15 m de él y no lo miro. Se pone de pie, no lo miro, se sienta, no lo miro, se vuelve a poner de pie, no lo miro, me pongo el bronceador y lo ignoro completamente, se acerca, lo ignoro y me sigo poniendo el bronceador, se sienta en la banca más próxima, lo ignoro y continuo en lo mío, se masturba encima de si traje de baño, lo ignoro y ¡se saca el pene en el área publica y al aire libre!!, y es ahí donde finjo notar su presencia (obvio!!! con aquel pedazo afuera Hello!!). Y eso no es todo.

En el baño, lo provoco y se masturba al frente mío y lo dejo caliente, jalo antes de, él se pone la panta con que se iba a ir a la calle y no se aguanta y acaba en ella!!! doy media vuelta y lo dejo con ese pequeño problemita de estética.

¿Qué si soy malo?, ¡soy perverso!!

Todo esto sin cruzar palabras, sin contacto físico, a punta de miradas.

¿Cuánto puede hacer una mirada? Hasta donde estés dispuesto a llegar...

Saludos

martes, 5 de julio de 2011

Cuestión de Hormonas


Para nadie es un secreto que unas buenas curvas, unas buenas tetas y un buen culo doblega hasta las más fuertes voluntades masculinas heterosexuales, qué no hacen los hombres por una sola sonrisa de una peliteñida siliconiada y liposuccionada mujer (se nota el desprecio??).

Creo que un gordo, peludo, grasiento y panzón puede cortarse una mano con un papel aluminio si su cabeza se creyera firmemente en la más volada y profunda ocurrencia de que existe la más remota e infima posibilidad de acostarse con una mujer de éstas, el mae se desviviría y hasta haría lo imposible por complacerla, aunque lo más seguro que de ella obtuviera a lo mucho un gracias, si tiene suerte, una sonrisa, y en un caso más extremo y casi orgásmico de la década un pellizquito en el cachete.

Seamos realistas, bien lo dice el dicho "Todo entra por los ojos" y lo primero que ve uno es un cuerpo, una cara, unos ojos, en cuestión de nanosegundos nuestro organismo determina si esa persona es o no atractiva y de inmediato reacciona ante estos estímulos. No estoy hablando paja, todos, absolutamente todos, lo hemos experimentados; y escuchamos expresiones de primera entrada como "¡Me enamoré!", "Acaba de entrar mi marido", "¡Oh Margoth!", "¡Qué jue aquello!", "Buenas!".

Les voy a contar una de estas experiencias orgánicas y donde uno simplemente no se explica lo que pasó.

Iba yo a la piscina del Palacio de los Deportes, como todas las semanas, a nadar unos 1500 m en promedio, hay veces más, otras menos. Hacía unos años me había lesionado un hombro, y en esa ocasión me empezó a molestar, a los 500 m de nado me dije - ya no puedo más, hago 700 m y me salgo que no soporto el dolor-.

Al finalizar los 600 m veo entrar a un wila con un cuerpazo escultural, sus hombros, abdomen, piernas, pectorales definidos a la perfección y en una tanguita diminuta que hacía notar su hermoso trasero y por supuesto su paquete, simplemente me quedé sin habla. Como estaba solo en mi carilera y el resto de la piscina llena de gente, entra en mi carril y empieza a nadar a una velocidad, calculo yo, de 1,5 veces la velocidad que yo llevaba, y me dije - no puedo quedarme atrás, me le pongo al corte, no puedo quedar mal.

Y empiezo, nadaba a mayor velocidad de lo normal, se me olvidó el dolor insoportable del hombro, cuando me dí cuenta había hecho 2000 metros, salí a descansar 10 min fuera del agua y entré a hacer 500 m más. Cómo y de qué forma lo hice, no tengo la más minima idea, sólo sé que este tipo y mi orgullo de no quedar mal fueron las mejores motivaciones que pude tener para vencer mis mismas limitaciones impuestas. Como dice una amistad, eso fue pura picha.

Cuando salí del agua, me dije -se me va a caer el brazo!!- me imaginé que más tarde me iba a doler increíblemente, no fue así, solo una pequeña molestia, que creo que fue por el sobre esfuerzo que hice por el ritmo atípico que llevaba.

Y sí, como un gordo, peludo, grasiento y panzón, no tenía la más mínima posibilidad de acostarme con ese tipo, sólo me creí la remota posibilidad.

Pero si estos pensamientos absurdos son suficientes para sacar lo mejor de uno mismo, pues vale, bienvenidos sean, y que le aparezcan a uno guapos por todo, y que sigamos siendo ingenuos de esta manera.

Saludos