Después de meses de no prácticamente no hablarnos, Manuel, se le ocurre preguntarme en el Facebook que me pasaba, ja, que si le guardaba rencor y por qué mi cambio de actitud tan radical.
Eso fue como que abrió la caja de Pandora, me pidió que no fuera grocero en mi respuesta y no lo fui, sencillamente fui brutalmente sincero.
Mi respuesta.
Hola Manuel
Espero que estés bien, primero que todo no te guardo rencor.
Antes de que leas todo este correo, recuerda lo que te dije una vez acerca de proyectar nuestras emociones a lo que leemos. Léelo e interprétalo justo y únicamente lo que dice, hazlo con una blanca intención, que así ha sido la mía a la hora de escribirlo.
Si me alejé fue por razones propias. No por culpa tuya, mía no más.
Quizás esperé algunas cosas de vos que no eran posibles, algunas respuestas que simplemente no se dieron. Sé que me vas a preguntar cuales, así que te explico. No quiero que lo tomes como un reclamo, no lo es, solo presento mi versión de la historia, lo que pasó por mi mente, no hay segundas intenciones.
Tengo que ir muy atrás para darte una versión completa, perdona si te hago una respuesta muy larga.
Te abro mi alma.
Como te dije en algún momento, te vi por primera vez en la piscina del palacio de los deportes, cuando yo iba con mi amigo Gilberto por ahí del 2007, quedé impresionado de tu belleza, tenías un cuerpo impresionante. Solo te vi ahí una vez.
Otro día, en el mes de julio, nos presentamos en la esquina de helados Díaz en Heredia, recuerdo que andaba haciendo unas vueltas, te vi en la peluquería que aún está ahí y me dije: “Este es el chavalo de la piscina”. Ya de regreso, pasé a la heladería por un encargo esperando verte, fue donde nos presentamos, intentaste aprender mi teléfono, cosa que al llegar a casa me dije El mae no va a escribir, va a ser imposible; impresionado quedé cuando me llegaron tus mensajes. Nos estuvimos textiando por 15 días antes de concertar una cita para coger (que mae más duro de roer, me dije), después de mi sesión de nado, me fui a tu casa y cogimos riquísimo. Yo con la boca abierta, nunca pensé estar con una persona así, recuerdo incluso tu piel muy suave, como la de la gente que hace ejercicio. Ese día vi por primera vez Will and Grace y cada vez que los veo, me acuerdo de vos, después Maynor me fue a dejar a Heredia.
No hacia mucho yo había salido del closet y uno está en esa época de que se va de bruces por cualquiera que le da pelota, te soy sincero, me tenías embobado. No recuerdo si volvimos a coger en tu casa o no, en fin, sabía que el asunto era momentáneo, solo era sexo.
La siguiente vez que nos vimos fue en el sauna, me dijiste que ibas para allá y yo me fui inmediatamente. Fue cuando te convencí en irnos en Tuasa a Heredia, me pareció extraño que alguien a tu edad fuera renuente a caminar por San José, no era muy tarde, (que rara es la gente).
La ultima vez que nos vimos fue en la disco, un domingo, ibas con Maynor y Mauricio. Incluso me echaste los perros a cuya respuesta nunca te di. Fue la última vez que te vi.
Al tiempo vi a Maynor en el paseo de las locas, me extrañó que no estuvieras con él, casi voy a preguntar por vos, pero detuve mi impulso, a rato ni se acordaba de mí.
Siempre guardé de vos un bonito recuerdo, a pesar de ser una persona escultural y guapo, no fuiste pedante, ni pesado ni orgulloso, como otras personas que se creen la mamá de Tarzán, eso me llamó mucho la atención. Y aunque compartimos poco, de vos aprendí muchas cosas (estaba en mi época de búsqueda de modelos gay -hacia 3 años que había aceptado mi gaytud -homosexualidad-, y apenas me estaba ubicando-). Desde la visita tu casa a la fecha duermo desnudo, le perdí el asco al semen y el miedo a la desnudez, tu actitud hacia mí, créeme que caló. Eso hizo que te tuviera estima.
En el 2011, me preguntaba que había pasado con vos, uno que otro contacto por face (después me dijiste que no eras vos, pobre engañada!). En fin, después me pareció ver a un mae muy parecido a vos en la cárcel de Heredia, hice mis averiguaciones y efectivamente había 2 o 3 recursos de casación. Sí, era Manuel.
No sé exactamente como, creo que por el Fb, nos contactamos y empezamos a llamarnos, yo ya estaba trabajando en San Ramón para esa época. Y al final del 2012 fue cuando me animé ir a la cárcel a ver como era el asunto de las visitas. Contacté con Maynor (me habías dado el número hace tiempo) y listo, fue cuando empecé a visitarte.
¿Por qué lo hice? Quizás por la estima que te tenía. ¿Por qué todas las semanas? Creo que porque había poca gente que te visitaba, no sé por qué. Te dije desde el inicio que si no querías que lo hiciera, que me lo dijeras, le pedí a Maynor que me avisara si alguien ocupaba mi espacio y que no fuera yo un impedimento.
Seamos sinceros, no éramos tan amigos para que yo estuviera yendo semana tras semana, pero creo que también yo tenía mi cuota de felicidad al sentir que hacia algo importante por alguien, creo que te lo dije, cargaba mis pilas ahí.
Todo cambió cuando saliste y aclaro que no es que no esté feliz que tu libertad, yo sabía que las cosas iban a cambiar, mientras te visitara no tenías otra opción, me tenías que ver la cara, al menos claro, que me dijera que dejara de visitarte, afuera te ibas a manejar a tu gusto. Créeme que me alegro de tu libertad.
Lo que esperé de vos fue, al menos, un rato para tomarnos un café, ya a solas, para poder hablar con vos con tranquilidad, de qué? No sé, de lo que se nos ocurriera, soy de salir con mis amigos a solas para dedicar toda mi atención a ellos de forma individual. Sé que tenías muchos amigos a quien saludar, reconectar y demás.
Me negaste la salida a comer sushi, simplemente me dijiste “era hoy” y para la hora que ya era, resultaba imposible, no mostraste interés para reprogramar la salida. No le interesa, o simplemente no quiere, me dije, quizá aún no está acostumbrándose a las normas sociales implícitas, te excusé, o quizás estaba preocupado por el dinero; ¡pero si yo lo iba a invitar!, era esa la intención, quizás pensó que el asunto era muy comprometedor. ¡Que sé yo!, tantas cosas que le pueden pasar a la gente por la cabeza. Esto me dolió mucho, no lo sabes, obviamente, pero mientras trabajaba en Cartago el dinero no me alcanzaba, apenas salía y no soy de estar invitando a comer a todo el mundo, pero con vos realmente quería hacerlo.
Después, prácticamente tenía que rogarte para poderte ver. Por dos meses pasé encerrado cada fin de semana para estar disponible para cuando llamaras. ¡Qué iluso!, me dije después, vos acá esperándolo y él en su mundo. La cosa es moverse, acá la situación no va cambiar. Creo que, para esa época, empecé a salir con Diego.
Por ese entonces fue cuando te hice “la promesa” que después quise discutir con vos y que para mi percepción no quisiste hacerlo, simplemente huiste. Ya acá fui abriendo los ojos, me dije: ¿éste que se cree?, ¡que sin un compromiso de por medio me pide que mantenga una aventura con él y me impide formar una relación sincera y honesta con alguien que me puede realmente amar!! ¡Está roncando!, ¡Pobrecita!, ¡Pobrecita!.
Después de esto, creo que vino lo del rosario en la casa tu mamá, mi reencuentro con Javier y la ultima vez que te vi. Hace exactamente un año y 3 días. Me entero, por el lenguaje corporal de tu pareja, que tenías pareja, bien por vos, ¡pero vale! al menos me lo hubieras comentado, te hubiera felicitado.
Desde ese entonces, no ha habido el más mínimo interés de tu parte por vernos, puedo comprender que una relación de pareja conlleva una buena inversión de tiempo y dedicación. De mi parte, yo ya había rogádote mucho para podernos ver. Hice un ejercicio, dejé que me buscarás y ver en realidad el interés de tu parte por vernos. Después de algún tiempo, sumé y resté y saqué mis conclusiones.
Te devolví tus cosas, mandé a recoger las mías y dejé las cosas en paz. Como te dije, no suelo tener cosas de mis amigos en mi poder, podes venir a revisar mi cuarto que acá no hay nada que no sea mío. Pasé como 3 años incomodo por unos DVD que pensé que eran de mi amigo Jonathan y cada vez que los veía me cruzaba la cabeza el pensamiento de “Los tengo que devolver, los tengo que devolver..” y cuando al fin me contacté con Jonathan me dice: “Pero Esteban, son tuyos, yo te los regalé!!”.
Te saqué del Fb simplemente porque me dolía verte por ahí y sentirme como usado, como que di tanto y ni lo mínimo recibí de vuelta, ni una tarde, ni una salida, ningún interés. Y no es que espera algo de vos, simplemente era una amistad, algo recíproco. Incluso el conversar con vos era un poco frustraste, yo me abría y te contaba de todo de mi vida y cuando era tu turno, cerrado como una ostra -¿Qué te voy a contar? lo mío es lo mismo, solo mis lamentos- Pero para que diablos están los amigos si no para escuchar los lamentos. Si no pregúntale a Andrés que hay veces que son horas llorándome por teléfono por el idiota que lo dejó.
Ya he vivido este tipo de relación de amistad, y es realmente es frustraste, por ejemplo, con mi padrino, me abría con él y él cerrado como almeja, eso crea en uno una sensación de: -puta, no fue suficiente? Aún no confía en mí?- y te abres más y nada y más y nada, eso te genera un sentimiento de frustración terrible, te seguís entregando como una puta por nada, al final te das cuenta que es una relación unidireccional y va a ser así siempre. Con vos yo lo detecté y lo paré desde el inicio. Eras mi amigo pero yo no de vos.
Hace como dos semanas que me di cuenta que te tenía bloqueado. Y con este tiempo de silencio que he tenido con vos, he podido perdonar, sanar, evitar el rencor y el resentimiento y me dije: ya no me duele, ya estoy bien, le puedo desbloquear. Mi miedo era también causarte daño (yo me conozco y creo que vos también sabes como es mi carácter), mejor corto acá un rato.
Con esto no quiero que sientas ningún compromiso conmigo, si te he abierto el alma es por que me lo pediste y creo que lo he hecho sin rencor ni mala intención, de manera objetiva y después de mucho tiempo de meditación (antes de tu mensaje, como crees que sané). No te puedo tratar como al resto, porque sé, que en el correr de los acontecimientos, no estabas, y entiéndase bien, en tu completo equilibrio integral. Has vivido muchas cosas que ni me imagino, cada encuentro con la gente es un trepón de emociones con un descenso casi instantáneo al final del día o menos, y quizás fui yo quien esperó mucho de vos, no por que no lo puedas dar por que me has demostrado que si, si no por que no era el momento ideal.
Esta es mi versión de la historia, quizás creé un mundo de fantasía e ilusión sin tomar en cuenta tu realidad, como te dije al inicio, esperé respuestas que no se podían dar y al final estalló esta burbuja y caí en la realidad, posiblemente te herí en el proceso, te pido perdón por ello.
Como te dije, me encuentro en paz con respecto a vos, he cerrado el ciclo y pasado la pagina, espero que esta respuesta te aclare muchas cosas.
Cuídate mucho.
Antonio.
No me respondió nada, creo que lo maté. Pero bien dice el dicho "Nunca es bueno levantar a los muertos"
Saludos
Kadejos
Pd. Antonio será mi seudónimo de vez en cuando.
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