Como cuando se celebra un evento importante en una organización, se recibe a un invitado para que nos dirija unas palabras, es así como en las universidades importantes, se reciben a grandes científicos para que den clases inaugurales al inicio del curso lectivo.
Me costó encontrarlo, pero lo he hallado.
La siguiente es una columna de Victor Castro, quien la vida me ha dado la posibilidad de conocer en persona, mis respetos y admiración.
La celebración, un año de este blog. Saludos y gracias.
La Gay-lleza
Febrero 05 de 2007.
Para aquellos que han tenido la mala suerte de nacer bellos esta frase lo resume todo, es un hecho, la belleza es una maldición, no puedes darte licencias de nada, nunca jamás se te ocurra la idea de querer engordar más allá de los límites permitidos por la sociedad, jamás puedes dejar de hacer ejercicio aunque sientes que tus articulaciones hagan más ruido que una marimba guanacasteca, esta prohibido enamorarse de alguien feo o feo-inteligente, de acuerdo a los estatutos de la convención gay de Ginebra, tu pareja será siempre alguien proporcionalmente lindo a ti mismo, entre más bello eres, más lindo será tu único y verdadero amor, así saldrán mejor en las fotos.
Envejecer con dignidad es uno de los siete pecados capitales gays, si lo cometes nunca conocerás el paraíso gay (y eso que vivimos en uno) entre más edad tienes más ridículo te puedes volver, no importa que tus Levis talla veintinueve ya no te queden, igual te los tienes que seguir poniendo para que todos vean la etiqueta y comenten en voz baja, guauuu, sigue usando la misma talla de hace quince años, que bruta la momia, lo que todos desconocen es que no come más que lechuga, que hace diez clases de spinning por semana, que tiene una hernia en la ingle de tanto meter la panza y que perdió el sentido del paladar de tanto matarse de hambre, que no come queso amarillo, ni natilla, menos chicharrones o papas fritas, tiene cinco años de no ir a un Mac, no usa azúcar, no come helados, pan, pinto o yema de huevo, jamás come un tres leches o un pie de pecanas, que ya ni se acuerda a que sabe una gaseosa y que su idea de pasar una semana santa en Manuel Antonio equivale a tener seis meses previos con una rutina de ejercicios y dieta de triatlonista para el Iron Man de Hawai.
Insisto amigos, nacer gay y bello es una maldición, Dios te libre de tener un bad hair day, tu cabello y peinado debe de lucir pluscuamperfecto incluso más allá de tu muerte, si por desgracia se te ocurre aparecer con una enfermedad terminal como cáncer date por muerto antes de que ocurra, inmediatamente se te etiquetara como “Dead Man Walking”. Nunca se te ocurra ir a la disco sin haber memorizado la ultima canción de Madonna, si lo haces puedes pasar a convertirte en un He-does-not-speak-English y eso es el equivalente a suicidio social.
Así que no se trata solo de ser bello, tienes que aparentar menos edad de la verdadera, tienes que ser flaco, musculoso y culón, bilingüe, sano, chistoso, tener una cosota, estar depilado en tus zonas bajas, usar drogas Light, beber agua y nunca cerveza, tener auto (si es del año ni hablar), conocer Europa y sus goces, haber visto la película, haber leído el libro y haber ido al musical, saber más de decoración y buen gusto que Martha Stewart, cocinar como chef graduado del Cordon Blue de París, saber de vinos y caviar como el mejor de los comensales y por último, ser lo suficientemente discreto para acostarte con todo San José y que tu sombra ni se entere.
La pregunta que dejo al encender las luces es, ¿Quién quiere tener esta clase de vida?, se los juro amigos, yo no.
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