Mostrando entradas con la etiqueta playa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta playa. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de febrero de 2012

Cuando me enamoro...


Pues llevaba casi dos meses de no verlo, y pensé que se me había pasado el enamoramiento, a falta de feromonas, el enamoramiento pasa (amor de lejos, felices los 4, dice el dicho) o al menos eso pensé yo.

Estaba pendiente un viaje a la playa, no quiso ir solo conmigo, obviamente. Tengo la ligera sospecha que sabe que me gusta (un 98 % de probabilidades de que así es) y no quería verse comprometido en un viaje solo conmigo.

¿Por qué, diablos, no se lo he dicho? Porque sé la respuesta, él conmigo nada que ver. ¿Por qué sigo babeando por el mae? por idiota, no encuentro otra explicación.

Pues el viaje se realizó, la pasamos genial, Cadejos super atento, espléndido con el mae como siempre, trato como si fuera Lady Di, puesto de privilegio en el carro, procurando su mayor comodidad. El primero en recogerlo, en la noche preocupado por su buen sueño, durante el día que estuviera cómodo y no llevara tiliches, lo llevo a hacer canopy, excelente diversión, durante la tarde sin interrumpir su sueño, lo dejo a solas con su amigo, durante el viaje de regreso le procuro una atmósfera de confort para su sueño. O sea, yo desvivido por el mae.

Se me nota, cuando ando con él, cuando disfruto el tiempo con él, tengo cara de puta satisfecha, se me ilumina el rostro, se me dibuja una sonrisa, me brillan los ojos, me siento en paz y lo demás fluye como los ríos hacia el mar, de forma natural y sin esfuerzo; y yo simplemente lo dejo fluir.

En un momento a solas en la piscina, quise decírselo, cuánto me gustaba, claro, tipo comunicado de prensa: 


Comunicado de prensa: 

Mi corazón siente algo por vos, simplemente me gustas mucho. 

Fin del comunicado de prensa.



Pero simplemente no podía, ante su evidente incomodidad que sentiría y que quedaba pendiente una noche, un día entero y un viaje de 3 h juntos, no había donde escapar o evitarnos. 

Habíamos pasado un excelente fin de semana, no había disfrutado uno así desde hacía mucho, de hecho, no recuerdo el último fin de semana tan excepcional. Él también lo disfrutó de maravilla y eso me alegra aún más. No quería salir con domingo 7. 

Como me estaba quemando por decirle cuanto lo apreciaba, al despedirnos y después de un abrazo, simplemente le pude decir: "Te quiero mucho, cuídate bastante." a lo que me responde: "Yo también" y dibujó una sonrisa en su rostro.

Y me sentí satisfecho. Por lo menos la mitad había salido.


Al día siguiente fue la hartada de mierda más grande que halla tenido. Por dios, que suplicio. ¿Y porqué lloraba? ¿por el mae? no ¿por no ser correspondido? no, ya eso lo sabía. Era en parte por no poderme expresar, por la frustración de no sacar mis sentimientos. Creo que sería lo más saludable hacerlo aunque eso implique que me destrocen el corazón (pocas veces lo he hecho, pero como dicen, eso deja de doler con la práctica).

Yo y mis amores imposibles.

Este mae, mi chinito hermoso, por lo menos logró, sin quererlo, sacarme de mi letargo de insensibilidad,  hizo despertar mi corazón de nuevo, fue mi RCP, mi corazón volvió a latir, y me ha lanzado a un mar impetuoso de sentimientos, donde muchas veces ando perdido a merced de su vientos y corrientes, donde ni los más expertos logran pasar de sin sufrir daño. Me hizo volver a sentirme vivo y joven, si, joven, que son los más arriesgados en surcar estos mares. 

No me quejo. Solo me sorprendo, de los complejo que somos los humanos y nuestras interacciones.

Esta historia no ha terminado acá, creo que va para largo. Y bueno, estoy empezando a disfrutar esto (claro, hasta la próxima feria de mierda, pero con sal sabrá bien). Pues como dicen, en el amor y el dolor es cuando te das cuenta que estas vivo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Carta a mi amado


Hola amor

Quiero creer que aun me lees,
quiero creer que aun estas acá, 
no sabes lo que te he extrañado y lo que me haces falta. 
te fuistes sin ninguna explicación y no me das señas de vida.
ausente.

Y es que en cada lugar que voy me recuerda a ti, sí lo sé, no has estado acá, pero a los lugares que he ido a pasear, son los lugares donde te quiero llevar, subir al volcán y morirme de frío mientras vos disfrutas de la temperatura extrema. En la playa, donde jugaríamos con las olas y en la loquera fijo compraríamos al menos unos bugee´s (tablas cortas para juguetear con las olas) y juguetear en las olas.

Levantarnos temprano, en realidad sacarte de la cama y mientras te acurrucas en el carro por la hora y el sueño, yo manejo, pero no podrías dormir por la vistas de los bosques, las montañas y los cultivos al lado de la carretera.

Fui a Manuel Antonio, y si, los monos cariblancos estuvieron en nuestras narices, no tuve que correr tras de ti para evitar que agarraras a los monos y después correr al centro de atención médica porque te agarraron a mordiscos los monos. fijo, no son domésticos, son cabrones, pero no lo entenderías hasta que te arrancaran el dedo indice.

En el hotel que me quedé, en la mañana cuando me levanté, desde el balcón se observó un imponente mono Congo caminar por las ramas del bosque. 

Cuantas veces ya hubiéramos ido a Go Green a comer ensaladas, me encantan con aceitunas, o la hartada de frutas que te hubieras dado con las guayabas o los bananos. O que simplemente nos echaran de las discos como ya me han hecho, por que simplemente a las 4 am cierran. Escándalo para tí, lo sé, es como ir al mantiné.

Que te puedo decir, cuando te fuiste, me dejaste en a la deriva en un mar de sentimientos, me enamoré, creo yo, de un compañero de trabajo, no correspondido, como es lo normal en mi vida, pero ya me esta pasando. He tenido mis aventuras con un maesillo 11 años menor, cosas de la vida sin explicación, en fin, me he cuidado como me los habías dicho, no creas que no te hago caso.

Se dio la oportunidad, y cambié de trabajo, dejé ya mi horario nocturno, ahora estoy como Gerente de Producción en una empresa de cultivo de tejidos, a 50 km de casa, por el momento viajo, pero me dan una casa allá, dentro de poco me pasaré. Adivina, tiene vista al mar, lejos claro, pero dicen que se ven los barcos pasar.

Guardo la esperanza de que aun estés aquí.

Saludos a los chicos y a tus papis.

Cuidate, besos y abrazos.

Te amo